Al otro lado de la infiltración

2/4

Tegucigalpa, Honduras|Reporteros investigación

Una serie de personas de la vida pública hondureña se han preguntado ¿cómo es posible que no hubiese seguridad en la embajada estadounidense, uno de los lugares más seguros del mundo? La otra pregunta es ¿por qué detienen a un maestro que colocó una llanta, pero el que propició el fuego, que vestía equipo especial pudo escapar tranquilamente?

La imagen puede contener: personas sentadas, calzado y exterior

El día viernes 31 de mayo, Ronmel Herrera junto a miles de personas, en su mayoría docentes, médicos y estudiantes realizaron una masiva movilización, desde horas muy tempranas. Ese día se registraron bombardeos en la capital de Honduras, con uso excesivo de gas lacrimógeno, como mecanismo de dispersión  de los manifestantes. Contingentes de policías y militares custodiaban centros comerciales y franquicias internacionales, para evitar daños a la propiedad privada.

La imagen puede contener: una o varias personas y exterior

Sin embargo, los encargados de garantizar la seguridad “descuidaron” las instalaciones de la Embajada de Estados Unidos en Honduras hasta donde llegaron jóvenes a quemar llantas.

A eso se suman los vídeos que muestran que dentro de la embajada había policías y no hicieron nada, seis días después, al país llegaron 300 marines a fortalecer la militarización estadounidense en Honduras.

Una de las coordinadoras de la Plataforma de la Salud, Ligia Ramos; la directora de ACI PARTICIPA, Hedme Castro; el diputado opositor Juan Barahona; el economista Nelson Ávila, los integrantes de Los Indignados Luis Munguía y Miguel Briceño, coinciden en que para ellos se trató de personas infiltradas que iniciaron el fuego, sin embargo el único detenido fue el manifestante que se sumó.

Los medios de comunicación transmitieron imágenes, grabadas por funcionarios de USAID, de jóvenes con sus rostros ocultos con capuchas y con vestimentas oscuras quemando llantas en la puerta principal del edificio diplomático, luego un joven con una máscara del súper héroe de la ciencia ficción, camisa azul celeste y un pantaloncillo tipo  “short”, resalta del resto de los manifestantes.

La imagen puede contener: una o varias personas

Tres horas después de lo ocurrido, la Policía Nacional oficializó la captura del responsable y lo expuso ante los medios de comunicación. Para los órganos de justicia penal, se trata de Ronmel Valdemar Herrera Portillo.

Fue remitido con prisión preventiva y auto de prisión al centro penitenciario de seguridad máxima, conocido como “La Tolva”. Fue detenido con la misma vestimenta, en presencia de su madre, la profesora Maricruz Portillo. Ella gritaba su nombre a los periodistas para dejar constancia de su detención.

Ya en los ochenta durante una protesta y la quema de la embajada, por la extradicción del narcotraficante Ramón Matta Ballesteros, fue detenido y desaparecido, Roger Gonzáles. A más de tres décadas de su desaparición forzada, no se sabe su destino. Pero en aquel momento se protestaba por la invasión a la soberanía y la ilegalidad de la extradición; en cambio, en la actualidad, la extradición es permitida por la reforma a la Constitución de la República y más bien el gobierno de Donald Trump mantiene entre sus aliados a funcionarios investigados por narcotráfico por la Fiscalía de Nueva York.

¿Quién es Ronmel?

Es hijo de dos profesores. Mientras surgía el escándalo de corrupción en el Seguro Social, tuvo que sufrir -junto a su núcleo familiar- el diagnóstico de cáncer para su madre y la impotencia de no encontrar una plaza o empleo para poder ayudarla.

Él es un profesor de educación primaria, egresado de la Escuela Normal Mixta Pedro Nufio y actual estudiante de la carrera de Educación Básica en la Universidad Pedagógica Francisco Morazán.

Ronmel salió indignado a protestar ese día por la falta de oportunidades, preocupado porque sabía que su mamá ya no tenía medicamentos y que en el Seguro Social no había medicinas para el dolor de su mamà. Él le había prometido que la iba a ayudar.

“Mi muchacho corrió con mala suerte, pudo ser cualquiera, pero esa experiencia no le cortarà su vocación, mi hijo ante la corrupción y falta de transparencia en la contratación de docentes buscó empleo en la escuela privada para poder contribuir al núcleo familiar y más a mí que soy paciente oncológica».

«Mi hijo representa un mensaje dedicado a todos los que protestamos, él es el  amor de mi vida, mi primogénito, es un docente comprometido con la lucha social, apasionado a la educación  y víctima del deficiente sistema de salud, de educación y de justicia en Honduras”, dijo la maestra Portillo.

El 31 de mayo los manifestantes denunciaron infiltración de grupos violentos en las movilización, varios fueron entregados a los miembros de la policía y otros expulsados tras ser expuestos como infiltrados, Ronmel “fue ingenuo, él no estaba organizado, sus elementos de organización son patria, amor lealtad, lucha y solidaridad, esos son los valores que estructuran su personalidad y eso es lo que hoy lo mantiene privado no solo de su libertad, sino de todos sus derechos”, denunció la maestra.

“La embajada americana que tiene gran responsabilidad de nuestro contexto social y político le exigió a los gobernantes justicia ejemplar y así lo pretender hacer, poniendo inocentes a pagar valiéndose de un plan espurio que no es más que una cuestión mediática al estilo de Osama Bin Laden, con `show visual´de más de 600 policías que custodian a mi hijo, jactándose de uniformes nuevos y sumamente equipados”, aseveró la madre de Ronmel.

Poema de madre de Ronmel Herrera.

Para este 23 de julio se espera la nueva audiencia del joven, mientras tanto estará recluido en la cárcel de máxima seguridad. A través de un comunicado oficial, cancelaron las visitas de familiares a esta prisión. Por su parte, su padre, el maestro, Juan Carlos Herrera, describió que su hijo fue criado en la cuna de luchas no solamente de carácter gremial.

Después del incidente del 31 de mayo, hubo una avalancha de cuestionamientos en la red social Twitter:

Periodista
Diputado opositor.
Periodista.

Sé el primero en comentar

Deja un comentario