#EditorialRI El Dengue una epidemia recrudecida desde 2010

Reporteros de Investigación| Tegucigalpa, Honduras

A nivel nacional en Honduras, en el año 2010, se registraron 82 muertes por Dengue y más 66 mil casos. Ese año, la Secretaría de Estado en los Despachos de Salud (SS), definió al Dengue como “enfermedad causada en el ser humano por un arbovirus que se transmite por medio de la picadura de un mosquito de características domésticas (Aedes aegypti)”.

El 2010 fue la punta de las crisis epidemiológica por Dengue y desde esa fecha pese a ser constantes en las estadísticas que incluso nos han colocado en el radar de alertas de organismos internacionales, las autoridades estatales se empecinan en reaccionar solamente durante la crisis.

El informe denominado “Situación epidemiológica del dengue en Honduras, período 1991-2010”, elaborado por el Programa de Dengue de la SS, destaca dentro de sus hallazgos que durante el periodo 1991-2010 se puede observar que los casos han experimentado “un patrón ascendente con una tendencia de incremento lineal con presencia de brotes epidémicos cada tres a cuatro años a partir de 1991 (3,045 casos), 1995 (18,152 casos), 1998 (21,359 casos), 2002 (32,269 casos), 2007 (29, 328 casos) y 2010 (63,477 casos)”.

Estos brotes cíclicos a partir del año 2010, se están cumpliendo pues el 30 de julio del año 2013, el entonces presidente, Porfirio Lobo Sosa, declaró: “estado de emergencia nacional” por la epidemia de Dengue de ese momento, hubo 16 muertes y más de 16 mil casos registrados, ese año cerró estadísticas con 27 muertes y más de 40 mil casos.

En 2015, se contabilizaron 32 muertes, más de 42 mil casos y se sumaron como protagonista a la escena de plagas prevenibles, “el zika y el chikunguña”, dispersando con ello las estadísticas de descensos y afectaciones.

De acuerdo con cifras oficiales, Honduras registró globalmente, más de 70.000 casos de dengue, zika y chikunguña en 2016, incluidos en estos datos ocho personas afectadas por el síndrome Guillain Barré, que se ha asociado al zika, y que en 2016 causó la muerte de seis personas y afectó a 164 personas.

Para el año 2018, en Centroamérica, Honduras obtuvo el primer lugar por la cifra de muertes como consecuencia del Dengue y una vez más se declaró una alerta sanitaria durante la crisis debido a las cifras de morbilidad por este mal.

De 2010 a la fecha, en nueve años, los patrones del Dengue son permanentes y constantes, los meses críticos: mayo, junio, julio, agosto y septiembre, previo a esos meses jamás se han iniciado ni impulsado campañas de prevención parte de la SS, u otras instituciones estatales vinculadas al tema.

El mismo informe situacional sobre la epidemia del Dengue arriba citado advierte sobre la necesidad de una voluntad política de los tomadores de decisiones para la creación de una estrategia integradora e integral de educación en salud a partir de la realidad pedagógica, epidemiológica, económica y social del país que contemple entre otras herramientas educativas el Módulo Escolar Higiene Doméstica y Salud Ambiental para el control del Dengue, la cual “debe ser una prioridad a lograr en el corto a mediano plazo debiéndose realizar todos los esfuerzos posibles para alcanzar esta meta”.

En la actualidad, julio 2019, de manera cíclica estamos atravesando una nueva crisis epidemiológica causada por el Dengue. A finales de julio, hubo al menos 54 muertes y más de 29 mil casos a nivel nacional y repitiendo el guion estructurado desde el año 2010. No fue hasta mediados de 2019 para sacar de escena la protesta de médicos que el gobernante actual decretó emergencia nacional por el virus. Un mes después de las manifestaciones y paros de labores de médicos y maestros, a principios de julio, el gobierno puso a disposición de las alcaldías locales presupuesto para combatir el zancudo transmisor del dengue.

No fue hasta mediados de 2019 para sacar de escena la protesta de médicos que el gobernante actual decretó emergencia nacional por el virus. Un mes después de las manifestaciones y paros de labores de médicos y maestros, a principios de julio, el gobierno puso a disposición de las alcaldías locales presupuesto para combatir el zancudo transmisor del dengue.

Mientras tanto, la red hospitalaria pública del país, integrada por 32 hospitales, informó mediante su portavoz, que 26 de estos se encontraban completamente colapsados debido a que los médicos son insuficientes y por lo tanto no hay equipo ni equipamiento para atender a los pacientes que buscan atención médica.

La crisis cíclica por epidemia de Dengue, la misma que fue identificada desde el año 2010 por Programa Nacional de Dengue de la SS, vuelve a ser noticia con más de 60 muertes y casi 30 mil casos a nivel nacional en lo que va del año.

Lamentablemente y pese a las recomendaciones y observaciones de entes nacionales e internacionales, la epidemia continúa cíclicamente cobrando vidas, surgiendo entonces interrogantes como del porqué no se hace nada de manera preventiva, porqué siempre los estados de emergencia y las alertas son la única solución que se presenta por parte de los gobernaste.

Los estados de emergencia y las situaciones de emergencia son oportunas y propicias para las compras y gastos enemigos de la transparencia, pues bajo el argumento de la inmediatez se justifica todo tipo de acciones en pro de la salud de los y las catrachos aun y cuando estas situaciones son totalmente controlables y prevenibles.

El Dengue es completamente prevenible, por ello resulta convenientemente oportuno que las muertes por esta enfermedad se apoderen de la agenda mediática y desplazando a temas torales como la corrupción, el narcotráfico, la inseguridad, la salud y la educación entre otros.

Por otra parte, no es justo culpar a la ciudadana de esta epidemia, no se puede ni se debe apropiar del discurso estatal encaminado a atribuir los casos de Dengue única y exclusivamente al aseo de los hogares y comunidades, no más excusas para inmunizar la epidemia del Dengue.

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