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Reformismo y revolución

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Por : Rossel Montes

Tegucigalpa, Honduras | Reporteros de Investigación. Antes de la aparición del Socialismo científico de Marx y Engels, el socialismo utópico ya había planteado otro tipo de sociedad alternativa a la sociedad capitalista y burguesa.

El utopismo del socialismo pre marxista consistió en aislarse en pequeñas comunas desde las que aleccionar al mundo con su ejemplo de sociedades autosuficiente y autónomas, algo muy parecido habían propuesto el anarquismo con proudhon y Bakunin. Marx y Engels a la cabeza de la liga de los comunistas destrozaron las teorías del socialismo utópico al demostrar que a lo largo de la historia ninguna clase social había renunciado a su poder y privilegios sin dar una batalla.

Desde el surgimiento del movimiento obrero y su lucha por arrancarles prerrogativas al capitalismo salvaje del siglo XIX, la lucha de masas ( revolucionaria) y la lucha electoral (reformismo) y legislativa estuvieron juntas, solo hay que recordar al movimiento británico de los Cartistas de los cuales habló Engels en su texto sobre el movimiento obrero británico.

Marx elogiaba el espíritu del capitalismo y de la burguesía al mismo tiempo que denunciaba las contradicciones ineluctables del sistema, contradicciones que llevarían a la estructura a su autodestrucción. Sigue sin ocurrir tal destrucción, al contrario, el capitalismo se ha adaptado y ha mutado a formas jamás pensadas por el barbudo y genio de Tréveris.

Las revoluciones burguesas del siglo XIX sentaron las bases para el parlamentarismo y el surgimiento de los modernos partidos políticos tal como lo estudiara Robert Michel y Maurice Duverger en el siglo XX.

Marx nunca vio con buenos ojos al liberalismo del que escribía maravillas Stuart Mills, dicho liberalismo que ya se preocupaba por la incorporación de la mujer en la dinámica de la ciudadanía, al menos en Europa y de forma formal.

Ya sabemos que el feminismo liberal era tan recortado y tímido que tuvo que ser suplantado por el feminismo socialista de la segunda Ola y el socialismo ruso (Rosa Luxemburgo, Alexandra Kolontay).

Para los clásicos del socialismo la lucha electoral debía ir acompañada de la lucha de masas, tal fue el caso del apoyo de Marx a la Comuna de Paris, primer experimento de democracia directa que tuvo un infructuoso desenlace. De ahí Marx teoriza sobre la posibilidad de la creación de un gobierno de los trabajadores, de una democracia directa.

En ese sentido , Marx ya planteaba una democracia participativa directa o gobierno de autogestión y desarrolla la teoría de la <>; teoría que era contrapartida al liberalismo y sus formalidades representativas y gubernamentales.

Atilio Borón en polémica con Norberto Bobbio, sobre la creación en Marx de una filosofía política, la discípula de Lukács, Agnes Heller asevera que Marx no desarrolló una teoría política explicita en sintonía con Bobbio, pero sabemos que el barbudo de Tréveris desarrolló una teoría política en su crítica a la filosofía del derecho de Hegel de forma temprana.

Para Marx la lucha electoral solamente era una metafísica mística, un malabar para engañar a los obreros, cuestión que Lenin aceptaba totalmente.

Después de la muerte de Engels el socialismo revolucionario entró en otra etapa , digamos que las ideas de la revolución como se venía concibiendo en los círculos del partido socialdemócrata alemán, cambiaron. Algunos teóricos como Eduard Bernstein teorizó sobre la posibilidad de una evolución lineal y pacífica al socialismo, ( electorera) sin la necesidad de una revolución y transición violenta al socialismo.

Estas ideas fueron refutadas por Rosa Luxemburgo de forma contundente y criticada por otros teóricos como Lenin, plejanov y el joven Trotsky. Pero lamentablemente la vía pacífica al socialismo fue aceptada por el grueso de la II internacional .

Sin embargo, las contradicciones del capitalismo se dejaron ver con la llegada de la primera guerra mundial donde el grueso del reformismo y el revisionismo de plegaron al chovinismo y votaron por ir a la guerra. Pero los escenarios iban cambiando, el desenlace de la primera revolución con contenido histórico burgués( revolución burguesa) pero con una dirección proletaria ( revolución socialista) la gran revolución Rusa de 1917 con los bolcheviques a la cabeza destrozaron las premisas de la vieja guardia reformista con Karl kautsky a la cabeza.

Lenin como el máximo líder y teórico de la revolución rusa argumentaba que ellos estaban a favor de las reformas pero sin rendirse a ellas, luchando contra aquellos que las conciben como un fin en sí mismo. Podemos ver que pasa Lenin la dicotomía entre reforma y revolución debe ser un equilibrio entre la estrategia y la táctica, entre medios de lucha y el proyecto final que es la transformación de la sociedad capitalista.

Rosa Luxemburgo nos dice en su texto Huelga de masas, Partido y sindicatos: Quienes se pronuncian a favor del método de la reforma legislativa en lugar de la conquista del poder político y la revolución social y en oposición a estas, en realidad no optan por una vía más tranquila, calma y lenta hacia el mismo objetivo, sino por un objetivo diferente. En lugar de tomar partido por la instauración de una nueva sociedad, lo hacen por la modificación superficial de la vieja sociedad.

La luchadora y teórica del partido socialdemócrata alemán, sabía de la importancia de la lucha legislativa y la lucha de masas, se vivía en la sociedad burguesa, pero no se podría claudicar totalmente al sistema, de ser así la revolución de 1917 liderada por los Bolcheviques jamás se hubiese dado, y la fallida revolución alemana de 1919 donde Rosa fue asesinada; y ninguna de las revoluciones ulteriores. Estamos ante un dilema radical de las izquierdas, una izquierda reformista que hace mucho renunció a cambiar el sistema y que su única ideología es la sumisión al sistema y adoptar una forma parasitaria pro capitalista y, por otro lado una izquierda revolucionaria pero que se encuentra anquilosada en sus postulados del siglo XIX, una izquierda radical transformadora pero que no es capaz de hacer una auto crítica respecto de sus postulados teóricos ( estrategia y táctica)

Aunque escuchamos mucho el concepto de Socialismo democrático por parte de los teóricos del Socialismo del siglo XXI( Heinz Dieterich ) éste no son la misma cosa, el socialismo democrático de rosa Luxemburgo surgió en un contexto de lucha con el viejo reformismo y también contra su polémica con los bolcheviques y el giro autoritario de la revolución rusa plasmado en su obra «La revolución rusa «. El socialismo del siglo XXI hace un rescate de ésta tradición arguyendo que el programa de Marx de sustituir la sociedad capitalista debe pasar por la transformación de la democracia burguesa en democracia participativa .

Si bien es cierto que el reformismo del siglo XXI le ha dado golpes a la derecha -muchas veces unas derechas cavernarias como la hondureña – el socialismo del siglo XXI se ha limitado a la lucha electoral y se descuida la lucha formativa de las masas.

El caso hondureño es muy curioso donde la tragedia parece un laboratorio incesante, donde estamos viviendo la era y el momento histórico del reformismo socialdemócrata, aunque se tilde – y esto lo hace la derecha – de «izquierda radical» cuando esto no es correcto, la izquierda radical no participa en elecciones, simplemente la izquierda radical se separa de los procesos y crea sus propios procesos ( izquierda sectaria) y pues le deja el reformismo a los reformistas, cuestión que Lenin y rosa Luxemburgo cuestionaron mucho. La mayoría de la izquierda hondureña se ha plegado al Zelayismo pero ¿Que hacer? ¿ Le dejamos el reformismo a los reformistas o participamos en los procesos históricos y en la realidad viva?. La izquierda radical no cuenta con un partido unificado ni grande ( trotskismo) que se fracturó en 3 partidos pequeños y la corriente Luxemburguista en Honduras no existe. La era de los movimientos armados en Latinoamérica ya expiró, el guevarismo, las FARC, El ELN , sendero luminoso quedaron como movimientos que dejeneraron en cosas no revolucionarias y unas desaparecieron y otras entregaron las armas. En Honduras no hay condiciones – en términos marxistas – objetivas y subjetivas para un proceso revolucionario radical. El reformismo Zelayista le ha dado un duro golpe y ha herido al viejo sistema de partidos burgueses y tradicionales que en 120 años de su existencia histórica se encargaron de llevar al atrasado y subdesarrollo a este país que tiene mucho potencial en recursos naturales y humanos para crear un capitalismo no tan dependiente de los países capitalistas avanzados ( imperialismo)

Estamos viviendo la era del Zelayismo, -nos guste o no- y cada revolucionario debe decir si plegarse al momento histórico o esperar las condiciones objetivas y seguir una postura teórica abstracta y esperar una revolución que no llegará hasta que el pueblo lo decida.

Rossel Montes, Salamanca 30 de julio de 2025


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