Por: Rossel Montes
Tegucigalpa, Honduras | Reporteros de investigación. El capitalismo y el socialismo son dos sistemas que han estado enfrentados desde su surgimiento, digamos que uno es hijo del otro. Ambos son tanto una doctrina política y filosófica como un sistema de organización socioeconómica ( modo de producción) ¿Pero porque son antagónicos? Vamos a tratar de responder eso.
El capitalismo es un modo de producción (Marx) que se fue desarrollando durante muchos años en la edad media europea con la pequeña producción mercantil, el crecimiento de la clase burguesa -ésta tesis ha sido desarrollada por el historiador Fernand Braudel- alrededor de los feudos medievales, el comercio medieval y el modo de producción feudal consistía en el latifundismo, es decir, la tierra era el medio de producción central. Fue especialmente impulsado por la expansión del comercio, el crecimiento de la industria textil en Inglaterra en el siglo XVI y, sobre todo, la Revolución Industrial de los siglos XVIII y XIX, que dio origen al capitalismo industrial y a la sociedad de consumo.
Durante la etapa de la modernidad el capitalismo mutó a un capitalismo mercantil, para este tiempo surgió la acumulación de metales preciosos y la manufactura.
Sucedió el pensamiento fisiócrata en Francia y otras áreas de Europa, es de hacer notar que el mercantilismo coincidió con el descubrimiento y conquista de América (choque de civilizaciones) que según Marx esto; posibilitó la acumulación originaria de capital -como bien lo describe Marx en el último capítulo del Capital.
Con el liberalismo político como doctrina filosófica y social, que respalda y acuerpa el ascenso del capitalismo, el liberalismo de John Locke y El economista Adam Smith la riqueza de las naciones) potencia un individualismo y arguyen que el individuo es el centro de la sociedad y sus derechos deben ser defendidos, el individualismo del liberalismo es algo que va a permanecer hasta la sociedad contemporánea en el neoliberalismo y la evaporación del sector público.
La revolución industrial en el ámbito económico y la revolución Francesa en el político impulsaron al capitalismo a desplazar al viejo sistema feudal y desaparer la sociedad estamental. El capitalismo decimonónico sintetizó la estructura de clases donde surgió el proletariado y la clase burguesa dueña de los medios de producción y la clase obrera dueña de la mano de obra. Dicha contradicción – según Marx – debido a la concentración y centralización de capital y una lucha se clases llevaría al capitalismo a su mutación y auto destrucción; es de mencionar que esa destrucción no ha ocurrido, pero si el capitalismo ha concentrado poder y capital de una forma desproporcionada.
Como bien argumenta Slavoj Zizek: el capitalismo ha sido de los sistemas económicos más productivos de la historia, el mismo Marx elogiaba dicha productividad de la burguesía. Al mismo tiempo Marx en el siglo XIX fue de los teóricos más críticos del capitalismo, le crítica que el sistema capitalista es extremadamente explotador, el valor creado por los trabajadores (plusvalor) se apropian los capitalistas, valor que es robado, por quienes poseen los medios de producción, y estas ganacias no son distribuidas equitativamente.
El gran descubrimiento de Marx fue el desentrañar los mecanismos de explotación del capitalismo, la plusvalía que el trabajador genera esta es robada y es la génesis de la ganancia del capital. Durante el proceso de producción el capitalismo genera un tipo de alienación y enajenación, es decir el trabajador produce y siente que las mercancías son un producto extraño a ellos mismo, las cosas se relaciona como personas y las personas como cosas, es una cosificación de la realidad.
El capitalismo ha evolucionado junto a la economía de mercado, la libertad individual como su fundamento y la propiedad privada, junto a las crisis cíclicas y periódicas como la ocurrida en 1930 (la gran depresión) que fue una crisis de sobreproducción. Los capitalistas para evitar la deflación tiraban los productos al mar, lo que se ve inmoral y monstruoso desde un punto de vista moral y ético. El capitalismo al crear una gran cantidad de mercancías y una alta productividad y sociedad de consumo genera una tendencia hacia la pobreza y desigualdad de la sociedad y la clase trabajadora y la evaporación de las clases medias, las cuales tienden hacia el fascismo cuando son atacadas por el sistema. A pesar de que es el modo de producción dominante no ha podido crear la riqueza a nivel global y generar esa prosperidad prometida. El caso de América Latina es paradigmático, América Latina no ha podido desarrollar un capitalismo al nivel de las metrópolis- como bien lo argumentan los teóricos de la teoría de la dependencia como Rui Mauro Marini, Agustín cuevas, Vania Banbirra, Celso Furtado André gunder Frank y las polémica con el funcionalismo de la CEPAL . El capitalismo ha generado una división internacional de la economía donde este sistema necesita de sectores atrasados para poder tener acceso a materias primas (Rosa Luxemburgo). En ese sentido, el capitalismo y su alta productividad va acompañada de una gran capacidad de crear desigualdad ‘, crisis económicas y poca intervención estatal. Dicha crisis solo se pueden superar con una economía planificada.
Por su parte, el socialismo surge como contrapartida en el siglo XIX, primero los socialistas utópicos se opusieron a la explotación capitalista y luego la crítica de Marx y el Socialismo científico, aunque Marx no teorizó tanto sobre la naturaleza de la sociedad futura, esa labor recayó en Vladimir Lenin y el surgimiento del Estado soviético. A diferencia del capitalismo el socialismo (capitalismo de Estado) funciona con una economía planificada, es decir, las funciones de la economía y las empresas están controladas por el Estado y la clase trabajadora, eso es en teoría, ya que en la práctica la clase trabajadora en la unión soviética no tuvo el control de la economía, por eso la errónea idea de llamarlo “Estado obrero“ (Trotsky). Castoriadis lo llamaba capitalismo de Estado burocrático totalitario. Esta es unas de las partes negativas del socialismo real, su falta de democracia y partido único, pero las positivas – y son las que nadie quiere ver en la actualidad – es que la economía planificada logró sacar de la pobreza y el feudalismo a un país gigantesco como Rusia en poco tiempo, sin necesidad de colonias y explotación extranjero como si lo hizo el capitalismo europeo y sus colonias en África y América Latina.
El socialismo ( capitalismo de Estado) en China es otro modelo que parece les está resultando y dando signos positivos donde se mezcla el capitalismo de Estado con el capitalismo de mercado, en ese sentido, los chinos saben muy bien que sin una industria pesada no puede existir el socialismo, no se puede construir el socialismo con una economía de subsistencia, atrasada y pobre como los casos de América Latina.
El caso del Socialismo del siglo XXI y su teórico por Heinz Dieterich- el cual fue muy criticado por Alan woods (trotskismo) en su libro Reformismo y revolución- , Dieterich tiene la intención de renovar el concepto de Socialismo, acomodandolo a las necesidades del siglo XXI y pregona una vía pacífica al socialismo y unión de Socialismo y democracia – cuestión con la que estoy de acuerdo – ya que sin democracia no puede existir el socialismo .La crítica de woods es – a mi parecer – certera en algunos puntos, woods siente un desprecio por la filosofía contemporánea donde parece que el último filósofo que dijo todo fue Federico Hegel, pensadores como Lévinas, Sartre, Heidegger, Dussel, son irrelevantes para él, a lo que yo llamo un dogmatismo férreo casi de una secta.
El socialismo del siglo XXI realmente no es socialismo y en la práctica el proceso bolivariano se ha limitado a implementar un desarrollismo de tipo keynesiano en contraposición al neoliberalismo y pensamiento único del consenso de Washington en la región.
Para sintetizar, el capitalismo ha creado – con su alta productividad – la posibilidad de dar el salto al reino de la libertad y la prosperidad, si, pero una prosperidad para todos y no una prosperidad para unos cuantos. El capitalismo ha creado una sociedad de consumo delirante, un hombre unidimensional ( Marcuse) una sociedad individualista y egoísta. El capitalismo tiene la capacidad de destruir toda la vida a nivel planetario, ha provocado la degradación del medio ambiente, la tendencia a la guerra cada vez que hay crisis, y atenta contra lo más importante: el humano.
El socialismo real cayó el siglo pasado y se consolidó el capitalismo a nivel global, pensando que era el fin de la historia ( Fukuyama) y el fin de las contradicciones sociales y la superioridad de la democracia representativa como sistema político ideal.
Ya que la democracia es socialista por antonomasia, al capitalismo lo sucederá la democracia participativa como socialismo y una economía planificada que vele por las necesidades de toda la población y humanidad.
Salamanca, España 21 de agosto de 2025
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