
Redacción: Jared Olson | Edición: Wendy Funes
Vea mañana: Una comunidad vive segregada en la riqueza del Bajo Aguán
El nexo deja al descubierto cómo sicarios de los Cachos han sido entrenados por militares en el Batallón 15, en Río Claro, en la margen izquierda del Aguán. El Canecho tuvo respaldo de autoridades del 15° batallón.
Tegucigalpa, Honduras | Reporteros de Investigación. (28 de marzo de 2026). El nexo entre agentes estatales, el narcotráfico, y la palma se ve con claridad, por ejemplo, en el caso de mandos policiales acusados de corrupción en Sabá, Colón. Una tierra donde cultivan sicarios.
Un fiscal de alto rango del Ministerio Público, quien investiga corrupción policial, explicó que descubrió a varios comandantes de la Policía Nacional de Sabá, vinculados a los narcotraficantes Bayron Ramírez, pero que luego fueron liberados.
Son dueños de fincas de palma y una planta extractora cerca de Sabá.
Los mandos tienen rango de comisionados, uno es de Sonaguera fue acusado de lavado de activos y luego dejado en libertad, al otro le decomisaron furgones en la Operación Avalancha que investigó a la Mara Salvatrucha (MS-13).
El fiscal nos proporcionó un documento investigativo exclusivo en el que se ven las transacciones ilícitas entre ellos.
Empresas y básculas
Dos campesinos señalaron a la planta Asapalsa, cuyas básculas compran palma de una zona conocida por la cosecha de palma.
Y otra fuente mencionó dos agroindustrias que compran producto a los Canechos.
Se supone que hay un grupo sicarial que se llama los Pechuga, en esta cadena comercial, aliado con los Canechos.

El nexo deja al descubierto cómo sicarios de los Cachos han sido entrenados por militares en el Batallón 15, en Río Claro, en la margen izquierda del Aguán.
No es nueva la acusación de que elementos castrenses han asesinado o desaparecido campesinos o entrenado, armado y protegido los sicarios que los persiguen.
Varias investigaciones a lo largo de los años indicaron que el comandante German Alfaro ayudó a organizar un grupo paramilitar que asesinaba, y después de años tomó control de su cooperativa, mientras fue contratado como asesor de seguridad para Dinant. El Coronel Elías Melgar manejaba una empresa de seguridad privada militarizada que operaba contratada por Dinant que asesinaba a decenas de campesinos en contra de la empresa.
Dinant permitió que una fuerza tarea conjunta implicada en ejecuciones arbitrarias y espionaje de líderes campesinos instalará una base de operación en una finca disputada por los campesinos.
Luego, cuando los militares abandonaron esa finca y fue reemplazado un grupo paramilitar que se presentaba como un grupo rival de campesinos, residentes denunciaron imágenes filtradas del entonces líder del grupo con un oficial militar como una confirmación de que recibían armas del Batallón en aquella época.
Según tres fuentes consultadas en esta investigación, la práctica sigue: varios miembros de los Cachos han sido entrenados en el uso de armas y combate en el Batallón 15 antes de desertar y aplicar sus lecciones al mundo del sicariato. “Los comandantes saben de todo,” dijo una fuente y ex-militar con contacto directo con varios de los jóvenes que recibían entrenamiento militar.
Las fuentes explicaron que los jóvenes hablaban abiertamente de lo que hacen y cómo fueron dirigidos por Juan Carlos Lizama o su OTRO LÍDER, para hacerlo. “Se entrenan con el Batallón, salen, y aparecen tres días más tarde con los Cachos.”
No es nada nuevo. La acusación en Nueva York contra el diputado del Bajo Aguán, extraditado a Estados Unidos, Midence Oquelí Martínez Turcios, primo de Los Cachiros, señala que entrenó sicarios de la MS-13.
El nexo deja al descubierto cómo sicarios de los Cachos han sido entrenados por militares en el Batallón 15, en Río Claro, en la margen izquierda del Aguán. El Canecho tuvo respaldo de autoridades del 15° batallón.
Este batallón era comandado por Melgar Urbina.
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