Testimonios de violencia política contra mujeres en Choluteca

Actualizada el 18 de enero de 2022

Esta es una investigación hecha desde la experiencia personal de una periodista que ha militado en política. A través de su vivencia personal, ella ha interpretado, buscado datos e información para difundir una de las perspectivas de la violencia política contra las mujeres.

Choluteca, Honduras| Reportaje Digital/Reporteros de Investigación

Soy Melissa Hernández. “Intenté postularme por el movimiento al que siempre pertenecí, sin embargo el coordinador, llamado Enrique Arias nunca accedió a ninguna reunión. Pese a mis esfuerzos no pude ser inscrita como candidata a diputada por Choluteca, por el Partido Libre”.

Soy periodista, conozco mis derechos civiles y políticos y creo que la militancia ética  y con buena fe me autoriza para contar mi historia y me habilitó para investigar en los últimos dos meses la violencia política contra las mujeres.

“Viví en carne propia y descubrí historias que me permiten concluir que las posiciones fueron dadas  a mujeres que nunca asistían a las actividades políticas. Tras múltiples denuncias públicas, el movimiento FRP, del mismo partido, me ofrece  una posición, está se dio por medio de Ángel Enrique Sandoval”, cuenta Melissa. La división entre las mujeres ocurre en un entorno dominado y controlado por hombres que generan conflictos entre ellas.

“Por años sostuve un vínculo amoroso con Ángel Enrique Sandoval, pues, por mi lealtad hacia él se me negó mi derecho  de postularme en el M28, sin embargo  al abrir los espacios  en el FRP este también negó mi derecho, me excluyó de toda actividad política,  mi trayectoria no la tomó en cuenta, siendo sus argumentos descalificarme acusándome  de celosa y obsesiva».

Melissa Hernández contó que acudió a la Secretaría Nacional de la Mujer de esta fuerza política y recibió respuesta favorable para documentar su caso.

«Nombraron una comisión para conocer mi caso, sin embargo  ya era muy tarde, la persona colocada por Sandoval en el puesto, que me correspondía, se negó a renunciar»

En un partido que pregona principios anti patriarcales  y feministas era un imperativo denunciar la violencia que ha existido por años.

La periodista argumentó que al trasladar su denuncia al Ministerio Público está no fue recibida. “Me dijeron que no existía delito».

Los intentos de visibilizar el abuso continuaron, pues, surgió un movimiento llamado la Revuelta  Feminista. “Cuando supe de este grupo tuve grandes expectativas de lograr marcar precedentes y que ninguna  mujer sufra  lo que yo viví, pues al llegar la denuncia a este espacio la misma fue ignorada por ser los agresores, padres de las fundadoras del espacio”. «Me revictimizaron, me acusaron de mentirosa y cachureca por denunciar a mis verdugos», considera Hernández.

La Revuelta Feminista es un espacio de mujeres feministas de Libre que también luchan contra la violencia política.

Más casos

Una mujer fue colocada de relleno en una planilla y al resultar electa, le están exigiendo la renuncia para colocar a un hombre. Por temor, ella se niega a mediatizar su denuncia. No quiere que aparezca su nombre, el Partido Político ni el municipio.

La denuncia está interpuesta en la Red Regional contra la Violencia y no es el único caso. En el pasado proceso electoral esta organización recibió siete denuncias, de acuerdo con los archivos que tiene la directora ejecutiva, la defensora de derechos de la mujer Blanca Guevara. Estos son siete casos documentados de mujeres que denunciaron violencia política antes, durante y después del proceso electoral, dijo Guevara.

En la lucha política para elegir a las nuevas autoridades que gobernarán Honduras a partir del próximo 27 de enero, las mujeres sufrieron exclusión, discriminación porque los partidos políticos incumplieron con el principio de paridad y alternancia en las planillas electorales.

Las mujeres hondureñas poco a poco han ido ganando espacios, desafiando poderes y alcanzando posiciones, sin embargo la meta de ocupar puestos respecto a los hombres aún tiene mucho camino que recorrer. Esto refleja la minimización de la mujer en la participación política.

El mandato legal del 50 por ciento de participación de la mujer en cargos de elección se da en un ambiente en el que prevalece más el interés de quedar supuestamente bien con ellas, que respetar la Ley e incorporarlas de lleno en las planillas. Todo esto ocurre en un contexto de dominio patriarcal en las planillas.

Blanca Guevara, dirigente del Movimiento feminista en Choluteca, al sur de Hondura, es del criterio que a la violencia política no se le toma importancia.

«Las mujeres que están involucradas en política, hoy por hoy reconocen la violencia política en algunos  casos intentamos ser mediadoras entre  los líderes de los partidos mencionados y las víctimas, sin tener resultados favorables”, manifestó.

Existe una gran contradicción entre los datos facilitados por Guevara y los del Ministerio Público (MP). En una visita hecha a la Fiscalía de Delitos Electorales se constató que no tienen documentada ninguna denuncia sobre este tipo de violencia política.

Dos casos

Por otra parte, existen testimonios como los de Mercedes Veroy Santamaría  y Yessenia Waleska Beltrand. Ellas denunciaron que les negaron el derecho a participar de la contienda.

Veroy Santamaría, es la actual coordinadora del partido Libertad y Refundación en Choluteca.

“Me sentí violentada en mis derechos políticos, sobre todo porque  en este caso la dirigente feminista Ilce Berenice Villatoro se confabuló con el líder del Movimiento para colocar mujeres de relleno». Veroy Santamaría al ver que  no tenía posibilidad de participar como propietaria,  solicitó a Villatoro ser suplente en su fórmula y la respuesta fue colocar a un hombre.

Sin dar detalles, Villatoro negó tener responsabilidad en este caso.

Esto evidencia de nuevo cómo en la cultura patriarcal, las mujeres son orilladas a tener conflictos entre ellas mientras los hombres del partido toman las decisiones.

A la consulta sobre el papel de los líderes del partido ante estas denuncias, Veroy Santamaría responde: El coordinador Enrique Arias me ignoró. Consultado sobre el tema, Arias no dio ninguna respuesta.

En el caso de Yessenia Waleska Bertrán, no solo fue ignorada sino también víctima  de discriminación por su condición económica. “Me invitaron para ser la suplente de la compañera Melissa Hernández, pero no nos inscribieron», contó.

“La  compañera Ilce Villatoro buscaba  las mujeres  de la planilla  y ella argumentó que yo no tenía dinero para participar en política, pero las que se postularon  nadie las conocía, al final en otro movimiento del mismo partido me dieron la oportunidad”.

Muchos hombres, pocas mujeres

En el departamento de Choluteca únicamente resultó electa como diputada, Francis Yolanda Argueñal, del Partido Nacional mientras que a nivel de corporaciones, en el municipio de Duyure, Selfida Bustillo, también del Partido Nacional, resultó electa como alcaldesa, sin embargo el Consejo Nacional Electoral (CNE) consideró que hubo irregularidades, anuló la elección y ordenó nuevas elecciones. Estas todavía no se llevan a cabo.

La tercera mujer electa fue Yamileth Ordóñez, alcaldesa reelecta por el Partido Nacional, en el municipio de Concepción de María.

Choluteca es una zona que mueve la economía en el sur de Honduras, es un departamento fronterizo, tiene 16 municipios y hasta la fecha solo uno será gobernado por una mujer, tiene nueva diputaciones y de estas ocho son ocupadas por hombres.

Deja un comentario

Articulos Relacionados

8,623FansMe gusta
465SeguidoresSeguir
15,500SeguidoresSeguir
3,050SeguidoresSeguir
A %d blogueros les gusta esto: