En un país corrupto como Honduras hacen investigación con humanos, en un entorno con débil regulación ética. En 2020, aunque FDA dijo que la hidroxicloroquina podía generar efectos cardiacos en la población, el gobierno del presidente —condenado después por tráfico de drogas— siguió aplicándola durante la pandemia de Covid 19.

Tegucigalpa, Honduras | Reporteros de Investigación (21 de marzo de 2026). Experimentos en humanos durante la pandemia de Covid 19 o para transmitir infecciones sexuales, hacer mujeres estériles y buscar la inmortalidad, son solo una parte de la historia de la humanidad que habita América Latina.
Siempre es la misma tradición de abusos en diferentes países, hombres con poder sobre poblaciones indígenas y mestizas vulnerables, hacen lo que desean sin ningún tipo de regulación y en secreto, en la mayoría de los casos en asociación con empresas privadas. Luego el escándalo sale a luz y empieza para las víctimas varios años en la búsqueda de justicia.
Brasil, siglo XXI

En 2021, el Senado Federal de Brasil creó una Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) para investigar las irregularidades del gobierno del presidente Jair Bolsonaro en la gestión de la pandemia de COVID-19.
“Uno de los casos que atrajo la atención fue la investigación realizada por Prevent Senior, una aseguradora privada de salud, sobre el tratamiento precoz de la COVID-19. El artículo analiza la validez científica de la investigación y los problemas éticos relacionados con su implementación”.
El artículo académico Un juicio poco ético y la politización de la pandemia de COVID-19 en Brasil: El caso de Prevent Senior revela que hubo un “estudio clínico” hecho en Brasil por la empresa Prevent Senior sobre tratamientos tempranos de COVID-19 (como hidroxicloroquina y azitromicina).
Los “libertarios” en Honduras
La hidroxicloroquina y azitromicina son el mismo tratamiento que impulsaba en su primer gobierno, el libertario Donald Trump y que implementó en Honduras, su aliado Juan Orlando Hernández.
La compra de hidroxicloroquina, desde Honduras se hizo a una empresa de China, el Tribunal Superior de Cuentas llevó a cabo investigaciones, pero ahora los enlaces aparecen con error: https://www.tsc.gob.hn/wp-content/uploads/Comunicado_Informe_Vencimiento_Hidroxicloroquina.pdf.
Honduras aplicó este tratamiento a la población no había sido aprobado por la FDA solo había autorización para su uso de emergencia, el gobierno de Honduras hizo la compra, pero luego FDA revocó la autorización de uso de emergencia para la cloroquina y la hidroxicloroquina.
«En vista de los eventos adversos cardíacos graves que se siguen presentando y otros posibles efectos secundarios graves, los beneficios conocidos y potenciales de la cloroquina y la hidroxicloroquina ya no superan los riesgos conocidos y potenciales para el uso autorizado», cita un comunicado de la FDA, de junio de 2020. Aun así Hernández, siguió usando el tratamiento experimental para el pueblo hondureño.
Perú, Siglo XX

Las Naciones Unidas determinaron que “la política de esterilización forzada que se llevó a cabo en Perú durante la década de 1990 constituyó violencia de género y discriminación interseccional, en particular contra las mujeres indígenas, rurales y económicamente desfavorecidas, según ha constatado el Comité de Derechos de la Mujer de la ONU”.
Esta política fue implementada por el gobierno de Alberto Fujimori (fallecido). El 6 de marzo de 2026, la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó al Estado peruano.
El 20 de octubre de 2024, un boletín de la ONU reveló “una víctima de Pichgas, Huánuco, por ejemplo, fue abordada en la calle por personal médico en octubre de 1996. La llevaron, junto con otras mujeres, al centro médico La Unión, a unas dos horas a pie de su pueblo. Declaró ser analfabeta y no firmó ningún documento. La sedaron y, al despertar, las enfermeras le dijeron: «Ya no podrás tener hijos, te hemos curado». Sintió fuertes dolores abdominales, pero la dieron de alta inmediatamente y tuvo que regresar a casa caminando sin recibir ningún tipo de atención postoperatoria. Cuando su esposo se enteró de que la habían esterilizado, la abandonó”.
Puerto Rico: los 50
El artículo periodístico Los juicios por píldoras anticonceptivas en Puerto Rico reveló que en la década de los cincuenta un grupo de médicos viajó a Puerto Rico para experimentar un medicamento en mujeres.
“Dada la fuerte oposición legal, cultural y religiosa al control de la natalidad en Estados Unidos durante la década de 1950, las perspectivas para este crucial paso siguiente parecían escasas…En el verano de 1955, Gregory Pincus visitó Puerto Rico y descubrió que sería el lugar perfecto para los ensayos clínicos en humanos”.
“La isla, territorio estadounidense, era una de las zonas más densamente pobladas del mundo, y las autoridades apoyaban el control de la natalidad como método de control demográfico con la esperanza de frenar la pobreza endémica de Puerto Rico…
Años después, el equipo de Pincus sería acusado de engaño, colonialismo y explotación de mujeres pobres de color. A las mujeres solo se les había dicho que estaban tomando un medicamento para prevenir el embarazo, no que se trataba de un ensayo clínico, que la píldora era experimental o que existía la posibilidad de efectos secundarios potencialmente peligrosos”, dice este artículo periodístico.
Guatemala, los 40 y 50
Guatemala, Siglo XX: “A partir de 1946, el gobierno de Estados Unidos llevó a cabo, de manera inmoral, antiética y, posiblemente, ilegal, experimentos de investigación en los que más de 5000 guatemaltecos, sin su conocimiento ni consentimiento, fueron infectados intencionalmente con bacterias que causan enfermedades de transmisión sexual. Muchos de ellos siguen sin recibir tratamiento hasta el día de hoy”.
Eso lo reveló la Revista Panamericana de la Salud, en 2013 en su artículo “Primero, no hacer daño: Los experimentos de Estados Unidos sobre enfermedades de transmisión sexual en Guatemala”.

Siglo XXI: Honduras y su débil regulación
La Revista de Ciencias Forenses de Honduras, de la Dirección de Medicina Forense de Honduras, en su vol. 7, núm. 2, del año 2021 advertía que la creación de un Comité Nacional de Ética de Investigación en Honduras es una necesidad elemental en Honduras.
De acuerdo con este planteamiento académico, las leyes nacionales “no establecen algún tipo de legislación para la conformación de los comités de ética de investigación en Honduras”.
“La investigación científica y la ética de la investigación en Honduras han atravesado una constante transformación y restructuración a través de los años”.
“En la actualidad, la legislación al respecto en el país es escasa, aún no se ha creado una entidad reconocida a nivel nacional que vele por la protección de la autonomía y los derechos de los participantes de estudios de investigación en seres humanos, o que regule el funcionamiento y la organización de todos los procesos que llevan a cabo los comités de ética de investigación institucionales ya conformados”.
Un artículo del 30 de octubre de 2025, titulado Una década de fortalecimiento de la capacidad de investigación en salud en Honduras: transformación institucional, desafíos y lecciones aprendidas de Acción Mundial para la Salud, reveló que Honduras ha tenido dificultades históricas para construir infraestructura científica.
Este artículo examinó la evolución de la capacidad de investigación en salud entre 2013 y 2025 y plantea que se han ido creando programas de investigación universitarios.
En ese contexto, en Honduras para que un experimento sea legal, debe contener ensayos clínicos aprobados por ARSA; consentimiento informado y revisión ética de ARSA, comités de ética y de universidades, de acuerdo con la incipiente legislación hondureña en esa materia.
Experimentos en Honduras
En la actualidad, en Honduras, la ZEDE Próspera con sus propias leyes, y sin que el Estado hondureño sepa qué pasa allá adentro, ha revelado, a través de influencers, que hace experimentación y modificaciones genéticas con humanos en busca de la longevidad, la prensa habla de biohackers extranjeros y de búsqueda de la inmortalidad.
En las publicaciones aparecen GARM Clinic https://www.garmclinic.com/ como un espacio que ofrece terapias regenerativas y de longevidad. También, Minicircle https://minicircle.io/ que ofrece terapias génicas plasmídicas (relacionados con la modificación genética de humanos).
Los experimentos se hacen sin regulaciones de ARSA ni de la FDA.

Vea: ZEDE Próspera experimenta con humanos, sin regulaciones del FDA, ARSA en silencio
https://reporterosdeinvestigacion.com/2025/12/23/zede-prospera-experimenta-con-humanos-sin-regulaciones-del-fda-arsa-en-silencio/ vía @Reporteros de Investigación
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