En este instante

A cien años de la Revolución Rusa

Reporterosdeinvestigacion.com pone a disposición del público, la historia prohibida en el sistema educativo público de Honduras. Gracias al historiador Rossel Montes por este esfuerzo por colocar a mano del pueblo una parte de la historia vedada.

Por: Rossel Montes

El pensamiento de Vladimir Ilich Uliánov Lenin sigue discutiéndose en la tradición de las diversas izquierdas, ya sea para demoler su pensamiento o para emular o teorizar sobre su monumental praxis teórica y política.  Es el centenario de la Revolución rusa de 1917 y sus consecuencias aún son predominantes en el siglo XXI.

La revolución rusa configuró el escenario de los acontecimientos socio-políticos e históricos del tortuoso siglo XX; y el pensamiento de uno de los fundadores del Estado Soviético y del Partido Bolchevique debe ser recordado y re-pensado.

Lenin nace en la ciudad rusa de Simbirsk en 1870, un año antes que Rosa Luxemburgo, otra grande del marxismo y la socialdemocracia de su tiempo. El asesinato de su hermano Alexander Uliánov, ejecutado por el Zarismo en 1887 cuestión que exacerbó su animadversión hacia el zarismo.

Estudió en las universidades de Kazán y San Petersburgo, en donde se graduó como abogado en 1893.

La vida de Lenin se desarrolló con relativa normalidad hasta la muerte de su hermano y la ausencia de su padre quedando sin esa figura paterna; pero eso no fue óbice para que el joven Lenin se dedicara a devorar toda la literatura que estaba a su alcance; como toda familia de clase media, mucha de la literatura clásica estaba a sus manos.

Lenin estudió derecho-pero como sabemos era dueño de una extraordinaria capacidad intelectual, una sesuda concepción política, filosófica y económica, tanto así que ya para los 20 años ya le llamaban El Viejo.

Es curioso las similitudes que existen entre nuestro país Honduras que estaba en plena Reforma liberal, un intento de introducir en estas jóvenes naciones al capitalismo decimonónico y las condiciones de Rusia de finales del siglo XIX, que eran de un capitalismo exiguo que no se desarrollaba del todo por estar envueltas en un sistema monárquico absolutista.

Sin embargo, la monarquía de los Romanov, dió paso al desarrollo del capitalismo a finales del siglo XIX con la liberación de los siervos de la Gleba en 1861; acontecimiento que dio paso al desarrollo del proletariado y un éxodo masivo a las ciudades, el surgimiento del movimiento obrero estaba desarrollándose en Rusia, el mismo que liderará las revoluciones ulteriores y el surgimiento de los Soviets.

La actividad política y militante de Lenin iniciará ya siendo muy joven, entrando en contacto con el movimiento revolucionario, la Liga de Combate por la Liberación de la Clase Obrera, embrión del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso presidido por Plejánov. Conoce a Georg Plejanov en su exilio en Suiza y desde entonces se crea una amistad y una relación que solo se romperá hasta el II congreso del partido socialdemócrata ruso en 1903. Plejanov era un teórico que al igual que Antonio Labriola en Italia popularizó y teorizó sobre el marxismo en Rusia, expandiendo el trabajo que le tocó a F. Engels al final de sus días como líder de la social democracia europea; Plejanov fue el fundador del marxismo ruso. Junto con Karl Kautsky, Plejanov eran los teóricos más respetados de la segunda internacional.

En 1894 Lenin publica su primera obra Quienes son los amigos del pueblo y como luchan contra los socialdemócratas, en dicha obra Lenin librará una polémica con los populistas rusos llamados Narodniki en ruso, en donde se alegará por parte de los populistas la posibilidad en Rusia de la transición al socialismo sin la necesidad de la etapa capitalista-ya que en Rusia aún existía la propiedad comunal y defiendan una especie de socialismo agrario.

Como bien argumenta el marxista inglés Allan Woods- el fundador del Marxismo ruso fue Plajanov y fue el encargado con otro grupos de marxistas como Martov y Axelrod, de librar la batalla contra el anarquismo en Rusia; el joven Lenin apenas estaba dando sus primeros pasos como teórico y agitador dentro de la socialdemocracia rusa.

Al mismo tiempo que su pensamiento político se estaba desarrollando, tal como lo dice Anton Pannenkoek en su texto “Lenin filósofo”, en sus primeras obras de juventud Lenin siguiendo los paso de Plejanov ya estaba en discusiones sobre la dialéctica contra los anarquistas y populistas rusos que “no entendían las categorías” de la dialéctica para interpretar la realidad socio-política de Rusia, lo mismo dirá muchos años más tarde sobre Bujarin, para ese tiempo “El favorito del partido”.

Hay que hacer notar que ya para esa época el marxismo ya era una concepción importante en las teoría política y era aceptado por los socialistas, aunque no se hicieron ver ciertas críticas hacia Marx-sobre todo a su concepto de las crisis y derrumbe del capitalismo.

El capitalismo de finales del XIX se vio relativamente empujado por el desarrollo de las fuerzas productivas y la clase obrera europea se vio en mejores condiciones, dicha posturas las defenderá Eduard Berstein a lo cual Rosa Luxemburgo responderá en “Reforma o revolución”, una polémica que hará de la revolucionaria polaca una teórica de primera contra el revisionismo y el reformismo.

En 1897 Lenin es enviado a Siberia y encarcelado; Y en pleno encarcelamiento Lenin escribirá su obra “El Desarrollo del capitalismo en Rusia”, publicada en 1899, que será su primera gran obra, y que impresionará al joven Trotsky.

Lenin explica la génesis y desarrollo del modo de producción capitalista en Rusia y la naturaleza y dinámica de la lucha de clases, el origen y movimiento de la clase obrera y su función como clase.

En 1903 se da el II congreso del partido y Lenin propondrá su concepción del partido, un partido altamente centralizado, una militancia dura, con revolucionarios y agitadores creados para agilizar las condiciones objetivas y subjetivas para la toma del poder.

En ese momento dirá Allan Woods y Tony Cliff, Lenin infravaloró el papel de auto organización del proletariado, cuestión que él notará en 1905, con el surgimiento de los Soviets, y los órganos de auto-gestión obrera y Lenin tendrá que retroceder con su concepción de un partido ultracentralizado.

En dichas posturas Lenin y antes Kautsky había dicho que el socialismo debía ser introducido desde afuera por los intelectuales, en este caso, la militancia revolucionaria.

Esa dialéctica entre la espontaneidad defendida por Rosa Luxemburgo, por el joven Trotsky y el centralismo democrático de Lenin, llevará a estos revolucionarios a una áridas polémicas sobre la naturaleza del movimiento revolucionario.

Hay que mencionar que el joven Trotsky polemizó con Lenin sobre la naturaleza del partido, el excesivo centralismo de la idea de partido de Lenin, pero en 1917 se unirá al partido y le dará la razón a Lenin.

Para esa época, Trotsky influenciado por Parvus, un teórico casi desconocido, pero que había teorizado sobre la Revolución Permanente, aunque la teoría de la revolución permanente vienen de Marx cuando en 1850 aseveró que el proletariado debe tomar el poder y acelerar el proceso de la revolución burguesa. Trotsky en “Resultados y perspectivas” y Rosa en “Huelga de masas, partido y sindicatos”, hacen un balance teórico sobre la naturaleza de la revolución fallida de 1905. Lenin desarrolla su teoría de dictadura democrática-campesina y Trotsky su Revolución Permanente, las diferencias radicarían en el papel que el proletariado iba a fungir en el proceso de la revolución burguesa al socialismo y que clase iba a dirigir la revolución.

Lenin termina aceptando la Revolución Permanente en sus “Tesis de Abril” en 1917 y Trotsky se une al partido ese mismo año, temiendo a mi parecer, quedar aislado del proceso.

Desde la escisión del bolchevismo y Menchevismo el partido socialdemócrata estará en dos fracciones hasta 1912, momento en que las posiciones entre las dos alas eran ya irreconciliables.

El pensamiento de Lenin seguiría desarrollándose, y en 1908 publicar su obra “Materialismo y empiriocriticismo”, un libro filosófico y defectuoso para muchos marxistas y en palabras de él mismo.

En polémica con Alexander Bognanov, un militante y científico ruso, que años antes había escrito “Materialismo y empiriomonismo”, obra que trataba de asimilar el marxismo con el kantismo o neokantismo predominante en Europa, que era pregonado en filósofos como Ernst Cassirer, Ortega y Gasset y Max Webber en sociología. La polémica sobre el kantismo de Bogdanov no era para Lenin filosófica, sino, política, eso representaba escisión para Lenin quien defendía de forma dogmática ya los postulados epistemológicos del Marxismo.

Ya en estos momentos Lenin se alejará de Plejanov y argumentando que la defensa de la dialéctica de Plejanov está más cerca del materialismo vulgar que de la tesis de Feuerbach de Marx.

Era normal tener aquellas posturas mecánicas en Plejanov y Lenin, ya que no habían estudiado a Hegel y su factor subjetivo, o el desarrollo del lado activo que fue desarrollado por el idealismo, como aceptará el mismo Lenin años después. El pensamiento filosófico de Lenin estaba más cerca de la teoría del reflejo que de la praxis como dirá Karel Kosik muchos años más tarde y el mismo. La lucha por el materialismo será una lucha incompleta.

Manual Sacristán, un filosofo español, desconocido en Honduras por cierto, como suele suceder, dirá que en materia de epistemología, Bogdanov llevaba la delantera, mas no en política, ya que Lenin era más realista. Aunque creo que Sacristán exagera, ya que creo que Bogdanov tampoco entendía la dialéctica en su envoltura subjetiva, entendía esta como praxis, y no como teoría del reflejo ni únicamente como materialismo a secas. Usualmente las polémicas de los Marxistas de la Segunda internacional como dirá Nestor Kohan, eran con los filósofos materialistas del siglo XVIII; la polémica era con Hegel y no el materialismo vulgar y mecánico.

Por eso el idealismo inteligente estaba más cerca de la verdad que el materialismo estúpido. Después de la revolución de 1905 y la disolución de la socialdemocracia en 1912 y la primera Guerra mundial, casi toda la militancia del Bolchevismo estará en el exilio.

Lenin en su exilio en Finlandia y Trotsky y Bujarin en EEUU y otros países de Europa. Lenin se enfrasca en una lectura de la “Ciencia de la lógica” de Hegel y es cuando entenderá lo que quiso decir Marx con el lado activo desarrollado por el idealismo. Se retractó de sus posturas pasadas sobre la dialéctica y redacta sin ánimos de publicar sus “Cuadernos filosóficos”-que el Estalinismo borrará de la faz de la tierra para no deslegitimar su régimen.

El capitalismo había pasado de su fase de libre concurrencia a su fase imperialista, había surgido los monopolios y los Trusts, y el capital financiero. Lenin escribe su obra “El imperialismo, fase superior del capitalismo”, influenciado por el economista austriaco y su obra “El Capital financiero” que salió en 1910, Rudolf Hilferding, donde se explicaba el nuevo papel del las finanzas, la concentración y centralización del capital en los procesos productivos. Lo mismo hará Rosa Luxemburgo en su Obra “La Acumulación de Capital” y Nicolai Bujarin en su “La economía mundial y el imperialismo” con un prefacio de Lenin.

Básicamente dichas obras explicaban el nuevo papel del capitalismo y sus repercusiones en el movimiento obrero y la política.

A mismo tiempo se enfrascó en unas polémicas suscitadas por la guerra sobre la cuestión Nacional con Rosa Luxemburgo. Lenin aseveraba la necesidad de los marxistas de defender la autodeterminación de los pueblos y su derecho a ser libres, Rosa Luxemburgo por su parte pensaba que la autodeterminación y la defensa de Estados burgueses eran cuasi contrarrevolucionario y nada internacionalista.

Como argumentan muchos historiadores del siglo XX e historiadores de la revolución rusa, la primera guerra mundial aceleró el proceso revolucionario en Rusia, tanto en las ciudades como el campo, las consigas de los bolcheviques eran de Pan y tierra.

Los Bolcheviques y Lenin supieron canalizar todo el descontento de las masas empobrecidas de Rusia, que eran sometidas a ahora a una guerra que solo trajo hambre y sufrimiento. Rusia se retira de la guerra con el tratado de Brest Litosk, con Trotsky y Bujarin como comitiva para firmar la paz. Rusia quedó devastada y la economía destruida.

La revolución de febrero derrocó al Zar Nicolás II e instauró un gobierno provisional, al burgués de kerenski, que pertenecía al partido social-revolucionario, kerenski era un anti-monárquico que anhelaba la república democrática más no una sociedad socialista. Lenin retorna a Rusia con la ayuda del ejército alemán y publica sus “Tesis de abril”, donde dice que las nuevas tareas son la toma del poder y había que dejar de ayudar al gobierno provisional. Obviamente veían en Lenin un agitador capaz de crear debilidad en sus enemigos en guerra. Al mismo tiempo que la revolución se desarrolla el marxismo le Lenin también se desarrolla, lo mismo pasará con Trotsky y Rosa Luxemburgo. Lenin escribe su Obra “El Estado y la revolución”, obra que no pudo terminar porque la revolución de octubre lo tomó por sorpresa. El Estado y la revolución será aun un clásico del marxismo donde Lenin explica la naturaleza de clase del Estado, haciendo uso de los textos de Engels sobre el origen de la familia, la propiedad privada y Estado, que al mismo tiempo hace uso de las investigaciones el antropólogo norteamericano Morgan “La sociedad Primitiva”, un clásico ya de la antropología evolucionista según Marvin Harris.

Para Lenin el Estado tiene una naturaleza de clase, y este se debía evaporar a medida que la sociedad socialista iniciaría a surgir. Al contrario de los postulados que Lenin teorizó, ya habían heredado una sociedad monárquica sin una tradición democrática y la revolución fácilmente comenzó a burocratizarse, muchos encuentran el origen del burocratismo en el mismo método utilizado para la toma del poder, a saber: el partido Bolchevique y sus altos niveles de centralización, un centralismo democrático que era más centralismo que democrático. Cuestión justamente analizada y criticada por Rosa Luxemburgo en 1918 en su libro La revolución rusa; que Lenin advirtió al apoderado legal de Rosa y Clara Zetkin la no publicación de dicha obra, ya que era darles ínfulas al reaccionarismo internacional. Obviamente dicho libro salió a la luz. Era lo más sanó. Es de hacer notar que para esa época ya iniciaban a surgir los partidos comunistas en Latinoamérica y Honduras no fue la excepción, liderado por Manuel Cálix Herrera y Juan Pablo Wainwrigth, según algunos historiadores en sus análisis sobre el partido comunista, Honduras mandó un delegación a la Tercera internacional, cuestión de debe ser mas investigada.

El renegado Kautsky y la revolución proletaria fue otra obra publicada por Lenin, que era una polémica con kautsky sobre la naturaleza de la dictadura y la democracia.

Trotsky también se unirá a la polémica con su Terrorismo y Comunismo, obra no tan conocida como la de Lenin pero que es editada y difundida por los trotskistas obviamente y que son casi las mismas posturas de Lenin en torno a ese tema.

Kautsky veía en la dictadura del proletariado, en su concepto y practica una aberración muy peligrosa, cuestión que Rosa compartía hasta cierto punto, pero Rosa no apoyaba las posturas liberales que se dejaban denotar en Kautsky, que pregonaba un parlamentarismo burgués mas que una transición socialista. Rosa era más clara en ese aspecto. Rosa critica ya la dictadura del proletariado en su concepto y practica, y más en su práctica por parte de los Bolcheviques, que habían girado a una dictadura de partido único que a una dictadura del proletariado y del movimiento de los soviets (democracia obrera), obviamente los giros dictatoriales fueron y aun son defendidos por la izquierda, con la justificación de que “era necesario” para la edificación del poder soviético. Que de poder soviético ya de forma muy temprana dejó de tener forma y envoltura soviética. Pero se escandalizan con el surgimiento del estalinismo ulterior. ¡Vaya dialéctica! La dialéctica para analizar la toma del poder es poderosa pero para analizar el burocratismo y los giros totalitarios y jacobinos de la revolución se evapora como arte de magia la dialéctica en ciertos grupos de marxistas.

Lenin muere en enero de 1924 de una enfermedad cerebral degenerativa, pero no sin antes haber explicado el rumbo y polemizar sobre la revolución. El infantilismo de izquierda, los giros ultraizquierdistas de ciertos líderes de la revolución, La Nueva política económica (NEP) que dio paso a la recuperación de la pequeña economía mercantil según lo explican Ernst Mandel y E. Preobrahensky en la Nueva economía. Con la pequeña producción mercantil desatada con La NEP, se desarrolló un capitalismo de Estado, aseverado por el mismo Lenin en polémica con Trotsky y Bujarin recién inaugurado el Estado soviético, discusión que quedará plasmada en su libro Sobre los sindicatos, el momento actual y los errores de Trotsky y Bujarin, donde Lenin aclara la naturaleza de clase de la revolución. Ante la insistencia de Trotsky de caracterizar la revolución como obrera, Lenin enfatiza en que la revolución es obrero-campesina. Ante el surgimiento de un capitalismo de Estado, Trotsky aseverará que lo que existe en la URRS es un Estado obrero degenerado; caracterización eufemística. Trotsky decía que aunque el proletariado había sido usurpado por una burocracia, las relaciones de producción no eran capitalistas y la economía planificada era de cuño socialista.

Muchos teóricos y militantes trotskistas, entre ellos Tony Cliff y Raya Dunayeskaya, se separaron del trotskismo y su caracterización de Estado obrero degenerado.

Las preguntas eternas que quedan son ¿Fue la revolución de octubre auténticamente socialista? ¿Puede darse una revolución de contenido socialista en un país atrasado?

La revolución de octubre se dio contra todo vaticinio de los clásicos del marxismo, hay que hacer ver que Marx enfatizó en su obra y El Capital que para que surgiera el socialismo era necesaria una fase previa, el capitalismo desarrollado, eso en el factor objetivo, no fue una revolución socialista, sino una revolución de contenido histórico democrático-burgués, y en el campo subjetivo, porque fue un levantamiento insurreccional espontáneo de las masas oprimidas mas determinados por las agresión-ataque de las clases dirigentes y la violencia desmedida. La revolución de octubre evidenció que una cosa es tomarse el poder y otra es transformar la sociedad.

Sobre Lenin se ha escrito demasiado, posiblemente el teórico marxista mas estudiado en el siglo XX, para muchos inexpugnable, sesudo, sagaz, superdotado, genial y con un olfato político fuera de lo común, pero para otros también fue el fundador del totalitarismo contemporáneo. Su idea de dictadura y sociedad.

Es de hacer notar que el terror se dio en Stalin en un grado mayor, pero en los años en los cuales se iniciaba a crear los resortes del poder con Lenin, Trotsky ( Junto a Stalin y otros) ya existía el terror, la Cheka, el Gulag, el partido único y las prohibiciones a facciones internas en el seño del partido, lo cual el mismo Trotsky votó a favor y creó un fracción años mas tarde. Sobre esas posturas Trotsky edificará su “lucha” contra el burocratismo que explica en su obra la Revolución traicionada”, sobre la naturaleza de la URRS. No deja de ser curioso que ya Lenin en sus últimos días en su testamento político y criticar con dureza a Stalin, Bujarin, Zinoviev, Kamenev y otros, Lenin deja entrever que no encuentra entre sus camaradas alguien que lo sucediera. Ni el mismo Trotsky se salva, a quien acusa de perderse en las cosas administrativas y de burocratismo. Es innegable que la revolución rusa cambió los acontecimientos del siglo xx y debe seguir siendo estudiada, sobre todo para no emular sus errores y excesos.

Rosa Luxemburgo tenía razón en algo, y es que la revolución rusa alimentó la tendencia jacobina de los procesos revolucionarios y de la izquierda, Sobre dichas posturas se erigió una contrarrevolución contra el mismo socialismo y la construcción del hombre nuevo.

Lenin debe seguir siendo recordado y así será definitivamente, y estudiado a la luz de nuevas posturas de las nuevas generaciones. Lamentablemente como bien dice un pensador francés, Occidente ha estado animado por dos imaginarios totalmente opuestos, el proyecto de autonomía y de emancipación del ser humano y el proyecto capitalista demencial, y que se han contaminado mutuamente.

El siglo XX vio, siguiendo a Max Weber una exacerbada tendencia a la burocratización, cuestión que llegó hasta el mismo movimiento obrero el cual quedó paralizado. El marxismo del siglo XX hizo gala de un dogmatismo (Roger Garaudy) sin precedentes, donde todo lo que se salía de la órbita o contradijera al marxismo, era producto de la decadencia burguesa, tal como lo asevera Lukács en El Asalto a la Razón. Esa es la gran paradoja de la revolución rusa y del marxismo, los liberadores devinieron en verdugos y la teoría de la liberación devino en dogma. Pero los procesos sociales e históricos son infinitos y abiertos, llenos de errores y aprendizaje. Para concluir nuestro escrito, diremos que el Lenin hizo avanzar al marxismo ahí donde Marx y Engels lo habían dejado, sobre todo las falencias políticas, las cuestiones que Marx solo había esbozado, Lenin hizo tremendos aportes que a su manera creyó seguir con la tradición de Marx y entender la dialéctica de los procesos históricos.
Referencias bibliográficas:

Dunayevskaya, Raya, Filosofía y revolución, Madrid, Siglo XXI, 2013. Carr, Ed, H, La revolución rusa: de Lenin a Stalin, Madrid, Alianza Editorial, 1985. Luxemburgo, Rosa (1918); Crítica de la Revolución Rusa; Ed. Akal, 2017 Woods, Alan, El bolchevismo el camino a la revolución, Madrid, Fundación Federico Engels, 2005. Castoriadis C., La institución imaginaria de la sociedad, Bs. As. TusQuets. 2010 Shub, David, Lenin (1) 1870-1917, Madrid, Alianza Ed, 1977. Restrepo, Hugo Antonio, Teoría sobre la toma del poder y la transformación de la sociedad actual, Bogotá, 2005, Ediciones Dipon

Referencias bibliográficas:

Dunayevskaya, Raya, Filosofía y revolución, Madrid, Siglo XXI, 2013. Carr, Ed, H, La revolución rusa: de Lenin a Stalin, Madrid, Alianza Editorial, 1985. Luxemburgo, Rosa (1918); Crítica de la Revolución Rusa; Ed. Akal, 2017 Woods, Alan, El bolchevismo el camino a la revolución, Madrid, Fundación Federico Engels, 2005. Castoriadis C., La institución imaginaria de la sociedad, Bs. As. TusQuets. 2010 Shub, David, Lenin (1) 1870-1917, Madrid, Alianza Ed, 1977. Restrepo, Hugo Antonio, Teoría sobre la toma del poder y la transformación de la sociedad actual, Bogotá, 2005, Ediciones Dipon

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