Bases han rebasado a dirigentes que bailan al son del gobierno

El otro repliegue tàctico

Por Sergio Rivera
22 de mayo 2019

Cuando en el año 2011, dirigentes magisteriales anunciaron el “Repliegue táctico” muchos pensamos que se trataba de una estrategia organizada y basada en planteamientos científicos como del gran Tsun Tzú en El arte de la guerra: “La defensa es para tiempos de escasez, el ataque para tiempos de abundancia .Hay que planificar muy bien cuando toca replegarse y cuando toca ser audaz. Cuando vengan vacas flacas, organiza tu mantenimiento de lo conseguido. Cuando los aires vengan de cara, sal a por todas.”

Pero la verdad fue diferente, el tal repliegue fue más bien una carrera hacia atrás de la que no había retorno, y en ese camino despojaron al magisterio de sus más preciadas conquistas consignadas en el Estatuto del Docente Hondureño, se disminuyó casi por completo el poder económico de las organizaciones magisteriales, se emitieron los decretos de emergencia que hoy se exige su derogación, en cuyos contenido iba el despido 303 docentes, y la prohibición de celebrar Asambleas gremiales dentro de los centros educativos. Por otro lado se impuso la reforma a la Ley Orgánica del INPREMA y se disminuyeron los beneficios de pensión, jubilación y muerte, mientras las direcciones distritales y municipales de educación se convirtieron en auténticas oficinas de inquisición en una etapa de humillación al docente que miraba diezmada su posibilidad de responder con dignidad a las afrentas de la dictadura.
Se aprobó la Ley Fundamental de Educación, se eliminaron las juntas de selección y se eliminaron los concursos para dar paso a la politización del sistema educativo, se eliminó la matrícula gratis y se bajó el presupuesto para el mantenimiento de los centros escolares. Y podemos seguir, porque la lista es extensa, pero todo es consecuencia de haber desvalorizado el ejercicio de la acción gremial, pues muchas dirigencias se enredaron en su problemática interna en la que hoy por hoy siguen sumergidos.
Las extraordinarias jornadas de lucha del 29 y 30 de abril de 2019, brindaron una contundente victoria al sector salud y educación que logró que el propio señor Mauricio Oliva presidente del poder Legislativo desdibujara su sonrisa burlona y propusiera la eliminación del decreto que atentaba contra la salud y educación del país, las acciones contundentes en el centro de la ciudad fueron decisivas gracias a la participación de sectores solidarios como ser pobladores de toda la ciudad capitalina y los estudiantes de la UNAH.

Pero en toda Honduras se registraron 72 tomas de carreteras, paro nacional de escuelas y Colegios, de hospitales y centros de salud, Asambleas con movilización en los cuatro puntos cardinales del país, estábamos ante un levantamiento popular que por fin conoció de una victoria luego de tanta derrota en las calles producto de la represión y la imposición dictatorial de este gobierno.

Pero la presión de ese triunfo popular pesó más en la parte de la dirigencia magisterial, quienes no sabían qué paso dar, puesto que las bases están ansiosas de más victorias, sin embargo la realidad era que la FOMH estaba desarticulada y la dirigencia enemistada entre sí por cosas de índole doméstico y político alimentadas por el régimen, por lo que las acciones que se desarrollaron fueron en gran medida impulsadas por la base de los colegios magisteriales.
El gobierno antes había tratado de fragmentar la plataforma de defensa de la salud y educación dividiendo los decretos, pero no lo logró, entonces a conciencia de la debilidad de las posiciones del magisterio, logró seducir a cuatro directivas para sentarse a dialogar sobre las mismas cosas que venían dialogando antes de someter al Congreso Nacional los decretos en mención, pláticas en las que no estaría el sector de salud encabezado por el Colegio Médico, con ello lograban la escisión en la unidad de la plataforma, y sembraban un claro descontento y desconfianza en los docentes y médicos, actuando similar a la posición del SITRAMEDHYS y las dos Centrales Obreras afines a la dictadura nacionalista quienes aplaudieron las medidas contra sus propios compañeros y pueblo hondureño, con ello el gobierno ganaba momentáneamente la batalla y sin pelear mucho.
Sin embargo la sabiduría popular se impuso, y las Asambleas departamentales repudiaron la traición y manipulación por lo que DESAUTORIZARON a los directivos de los Colegios magisteriales que acudieron al llamado del gobierno a fin que no representen a los maestros en sus mesas de diálogo y que se mantenga la unidad con el sector salud, mandato que debe ser acatado por esos dirigentes que buscaron la mesa del gobierno para reinsertarse en pláticas estériles, dado que el régimen de Juan Orlando se caracteriza por sus diálogos mentirosos, experiencia vivida en un fallido diálogo nacional.
Lo que más desconcierta es que algunos dirigentes de los que fueron a la mesa del gobierno anuncian en los medios de comunicación también al servicio del gobierno, que el reclamo de las bases es el producto de personas que quieren incendiar el país, que la agenda de algunos es otra, que la lucha es contra el Presidente, que son cabezas calientes, etc., no han entendido o lo hacen a propósito que las medidas que adoptó la dictadura contra la salud y la educación son el producto de un acuerdo con el Fondo Monetario internacional, y que aunque deroguen los decretos de emergencia de una u otra forma el régimen volverá al ataque para cumplirle al FMI, lo que no hace descabellada la idea que la caída de la dictadura también representa la devolución de las conquistas que le arrebataron a los maestros y la desmilitarización de la sociedad para invertir en hospitales, medicinas y escuelas. La caída de la dictadura es una aspiración de muchos sectores más allá de los gremios, pues eso representa un cambio de políticas económicas y sociales que terminen con la delincuencia y la corrupción.

Pero si la agenda de estos dirigentes es solamente gremial, deben actuar colegiadamente, no pueden irse a negociar por aparte sus propios intereses cuando se está en una alianza, nos hacen pasar una gran vergüenza ante el gremio de la salud y se ponen ante la vitrina popular como oportunistas que no consultan a sus bases, que en desesperación recurren a sucias campañas de desprestigio contra sus compañeros de lucha, olvidándose del enemigo de clase.

Estamos ante un fenómeno histórico para las bases del magisterio, porque aunque algunos dirigentes bailen al son del gobierno y luego adquieran un lenguaje gremial, los docentes han rebasado esas arcaicas costumbres de ser acatadores de directrices desde las sedes de los colegios magisteriales, cambiándolas por directrices surgidas en el seno de las asambleas.

La lucha adquirió dimensiones populares, ahora toca a la creatividad colectiva imprimirle una ruta victoriosa a este movimiento, el anhelo es recuperarlo todo, pero si logramos que el gobierno derogue los decretos de emergencia en salud y educación habremos dado otra batalla con resultados favorables y moralizantes para seguir avanzando en recuperar hasta nuestra dignidad sin nuevos repliegues tácticos sin estrategias

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