La democracia en Honduras parte de su efímera existencia, de sus endebles instituciones, de una oligarquía muy arraigada hacia lo criminal y lo retrógrado donde no es el miedo al comunismo el problema, sino es el miedo a la misma democracia, a que ésta funcione adecuadamente.
Los observadores que permanecieron por más tiempo, lo denuncian, pero la Unión Europea y de la OEA ocultan estos hechos. Con una visita a la zona, se obtuvieron videos, evidencias, documentos que dan cuenta de la compra del voto, suplantación de credenciales y serias fallas en el sistema de Transmisión Preliminar de Resultados Electorales (TREP, es el sistema de datos informáticos que serviría para dar validez a la elección, pero pese a las fallas detectadas desde días antes, no se corrigieron. Esto empezó a retrasar el escrutinio.
Para el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, es urgente que el Partido Nacional de Honduras, quede en la presidencia de este país de América Central.
Esta es la verdadera historia que se oculta al pueblo hondureño. Empezamos a partir de esta tercera entrega a contar la etapa de intimidación vivida en varias ciudades del país. La situación más álgida relacionada con la votación en Islas de la Bahía, fue en el municipio José Santos Guardiola. Así fue: