Para el criminalista y especialista en escena del crimen, Francisco Maradiaga, el lugar de muerte de los periodistas da a entender que ha habido seguimiento.
Además, las escenas descritas reflejan que hay confianza de parte de los asesinos. La delincuencia común ataca en otras zonas, mientras que matar en zonas íntimas para la víctima, habla de personas que cuentan con experiencia y protección, según su análisis.
Generalmente quienes se atreven a ingresar a las viviendas para ejecutar un crimen, son personas que se dedican a “limpiezas”, ya sean policías o militares, “y son enviados por algún jefe o autoridad no les importa actuar donde sea ya que toda la autoridad están a favor de ellos y tienen garantía de impunidad”, explicó el criminalista.
“Casi todos los periodistas o comunicadores que han muerto eran críticos del gobierno”.
La criminalística además revela que el lugar de ataque también puede dar indicios de un mensaje enviado al medio de comunicación.
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