miércoles, agosto 19, 2026
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Violencia estatal: el juicio por el estrangulamiento de Keyla Martínez en toque de queda

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La escena del crimen fue modificada. El cadáver fue movido ya cuando ella murió, según lo demuestran las livideces, encontradas en el peritaje. Los testimonios tienen imprecisiones en las horas, no concuerdan con los peritajes.


En la etapa de incidentes y nulidades, la defensa quiso plantear como evidencia una imagen del Instagram de Keyla en la que aparece un dibujo que supuestamente sugiere un ahorcamiento y en el que la joven había expresado, cada quien decide como vivir su vida. La acusadora privada consideró esto como prueba ilícita y advirtió que puede demandar a la Secretaría de Seguridad y al imputado porque esto es calumnioso.

Cobertura: Melissa Hernández | Fotografía: César Fuentes

Siguatepeque, Honduras | Reporteros de Investigación.  Había toque de queda. Era la noche del 6 de febrero de 2021. Los dos jóvenes fueron detenidos y llevados a la UDEP 10, al llegar fueron recibidos por el Comandante de Guardia, Danilo Velásquez y Jarol Rolando Perdomo Sarmientos. El segundo tenía como función dos roles que violentaban su derecho laboral: ser llavero y, al mismo tiempo, asistente del comandante de guardia.

Keyla había sido ingresada a la celda a eso de las 11:30, del 6 de febrero de 2021.

A la 1:50 minutos de la madrugada del 7 de febrero de 2021, Jarol Rolando Perdomo Sarmientos realiza acercamientos y supervisión de las celdas y con actitud sospechosa ingresa a celda de Keyla y es ahí donde le causa la muerte. Lo hizo en cinco minutos. Ese el lapso que estuvo en el interior de la celda de Keyla Patricia Martínez, dijo el fiscal al formalizar los cargos contra el policía el 4 de agosto de 2026.

«Sale de la celda y se dirige a los baños, después al área del pasillo y se ve que esta persona saca algo de su pantalón, se sacude las manos y lo tira al suelo, manipula posiblemente un celular y se queda agachado cerca de la celda».

Elmer Leonel Domínguez circula por dicho pasillo hacia las celdas y cuando cruza frente a las celdas, se percata del hallazgo del cuerpo de la joven y se regresa en dirección a la guardia y es detenido por Jarol Perdomo Sarmientos y ambos se dirigen a la celda.

Ahí en un lapso de 5 a 10 minutos reportan el hecho a las demás autoridades y deciden transportar, a las 2:55 del 7 de febrero de 2021, el cuerpo al hospital. Se reporta el ingreso del cuerpo sin signos vitales.

El dictamen de autopsia presenta lesiones en labios, escoriaciones, manera de muerte homicida y asfixia por sofocación, por obturación de orificios respiratorios, planteó el fiscal.

La conducta del encausado se encuentra tipificado en el artículo 208, relacionado con el 193 y 32 numeral 1 ya que establece que el femicidio agravado conlleva una pena de 25 a 30 años. A consideración del MP, hubo alevosía y está relacionado con el 209 y 210 del Código Penal que habla de la violencia contra la mujer.

Luego la defensa señaló que no se puede enervar el estado de inocencia de su cliente y que en el transcurso del juicio se comprobará la inocencia, la prueba evidenciará las inconsistencia del MP, expuso la defensa.

El agente policial tiene tres abogados, Danelia Ferrera la ex alta funcionaria del MP es una de las integrantes del equipo de su defensa. El imputado no dio declaración durante el juicio, lucía preocupado, con su cabeza viendo hacia abajo. La defensa insistió en que el caso es por homicidio no por femicidio agravado, como insiste la acusación privada.

El testimonio de Alvarenga Deras

El primero en testificar fue el comisionado de policía, Melvin Alexander Alvarenga Deras.

Declaró, el 7 de febrero de 2021 a eso de las 3:30 y 4:00 horas llegaron a su dormitorio el inspector Darlin Jonas del Cid, con el sub inspector Brayan Banegas, «quienes me manifestaron que el día sábado 3 de febrero de 2021, a eso de las 11:40 horas habían dado detención a una joven del sexo femenino por faltas y posteriormente y a eso de las 2:40 horas la habían encontrado con signos vitales con un suéter en el cuello». Y fue trasladada al hospital. Minutos después uno de los policías les había informado que la joven había fallecido. Y que el fiscal Jhon Cesar Mejía —fiscal de turno— ya tenía conocimiento del hecho, declaró el testigo.

El comisionado exjefe de la departamental dijo que —como comandante— de manera inmediata le reportó a su superior, Félix Adrián Colindres Hernández (Eximputado por “violaciones a Derecho Humanos”), luego le informó al fiscal de turno.

En su vehículo asignado, se trasladó al hospital acompañado de su seguridad personal, tres agentes de policía: Nelson Domínguez Gonzáles, Ángel Gabriel García y David Flores Morán.

Al llegar al centro asistencial, encontró al fiscal de turno y al médico forense, Cesar Alvarado. No los conocía desde antes.

Se trasladaron a la emergencia del hospital. El fiscal le consultó a la médica de turno y ella respondió que el cuerpo estaba en el cuarto frío.

El médico forense dijo que la causa de muerte estaba pendiente de autopsia, tipo de escena cerrada modificada, tanato (tiempo de muerte) de dos a cuatro horas de muerte, surco blanco en el cuello, livideces cadavéricas en la espalda (lo que indica manipulación del cadáver).

Discurso revictimizante

El testigo hizo énfasis en su declaración que la joven presentaba siete tatuajes. Cuando el Ministerio Público le quiso interrogar, respecto a sus prejuicios sobre esos tatuajes, la defensa objetó la pregunta y el tribunal consideró que era improcedente interrogarlo sobre eso.

Relató que a eso de las 6:00 de la mañana, luego de que se realizó el levantamiento fue a la UDEP 10 y «estando ahí en la celda pregunté quién era el doctor y me manifestó yo soy oficial».

El doctor Edgar José Velásquez Orellana me consulta ¿qué pasó con mi amiga?, le respondo: su amiga falleció y fue trasladada para practicarle la autopsia.

No sé nada al respecto, respondió cuando el MP le consultó si en la celda de Keyla Martínez se realizó alguna limpieza. El clima estaba como 8 o 9 grados centígrados solo vi la celda semiabierta cuando fui a informarle al médico y a mitad de barrotes había un trapo oscuro.

Después del levantamiento se fue a la celda para hablar con el médico que acompañaba a Keyla, lo sacó de la celda como dos horas, eran las seis de la mañana. El medico le dijo al oficial que quería hablar con él porque debía darle una respuesta a la familia de Keyla.

El comandante ordenó que sacaran al médico y estuvo platicando con él «y me manifestó todo lo que había sucedido. Llegó Alex Roberto Villanueva Meza, comisionado en retiro, me dice vengo a ver al doctor, es pariente mío. Solo lo saludó y se retiró».

«Le di mi número al doctor y el se atrevió a enviarme un mensaje a mi número asignado, me envió un comunicado, me dijo ¡qué barbaridad! el comisionado (Refiriéndose al que estaba de director de comunicaciones) dice que andábamos en estado de ebriedad».

Después del hecho, en sustitución de Alvarenga Deras, fue nombrado el comisionado Alex Madrid Padilla. A él le tocaba garantizar acceso a justicia. Seis años después eso no ha pasado.

Testigo: Keyla tenía un morete

Patricia María Zúniga del CID- Médica hace 30 años en el hospital Enrique Aguilar Cerrato, reside en La Esperanza, Intibucá, declaró el 4 de agosto de 2026.

Como todos los testigos se le tomó su declaración, repitió: prometo decir la verdad solo la verdad y nada más que la verdad. Lo hizo con su mano sobre la Constitución de la República de Honduras. A los demás testigos y peritos les hicieron la promesa de ley. También, el Tribunal les advirtió las consecuencias legales de dar falso testimonio.

Declaración: Yo estaba de turno y cerca de la madrugada del 7 de febrero, yo laboro en el servicio de emergencia del hospital Enrique Aguilar Cerrato, hay un personal que se encarga de hacer el recibo inmediato de los pacientes, que son licenciadas en enfermería, cerca de las 3:00 de la madrugada del 7 de febrero, la encargada del triaje, me avisó que la policía llevó una paciente indicándome ella que creía que la paciente iba a muerta, procedí a la evaluación de la paciente constatando que en efecto que iba fallecida ya. Se les preguntó a los agentes por la familia y que qué le había pasado, dijeron que había sido detenida por violar el toque de queda y que ellos no sabían, que eran patrulleros. Les habían llamado de la posta y solo la habían subido a la patrulla, les preguntamos que ¿si estaba muerta, por qué la llevaron? ellos dijeron que no la vieron, solo que eran patrulleros, que otros la subieron a la patrulla y les dijeron que las llevaran al hospital. Se llamó al MP, pero no contestó, uno de los que estaba ahí de los agentes dijo que ya habían llamado y que el MP vendría más tarde. Entonces la cubrimos y la trasladamos a la morgue.

Ante el interrogatorio del MP, la testigo respondió que, un poco antes de las 3:00 a las 2:45 o 2:50 le comunican que la joven llegó muerta y en menos de un minuto evaluó que estaba muerta. Vio dos policías que entraron, pero andaban más policías. Ella revisó los signos vitales y ya Keyla no respondía. Tenía la oreja izquierda inflamada, tenía la espalda sucia como tierra en la espalda, otras lesiones no se observaron.

Una pregunta que nos hicieron los agentes que la llevaron nos dijeron ¿hace cuanto tiempo creen que murió? No sabemos, pero les dijimos que sí llevaba más de media hora de haber fallecido.

Les preguntamos porqué llevaban al hospital a una persona si estaba muerta.

Testigo Judith Suazo Morazán -policía asignada a Seguridad, la noche del hecho estaba en Intibucá

Declaración: conoció a Harol y a Keyla ninguno es su familia, respondió al juez.

Estaba en la patrulla 791. Andaba en saturación, andaban dos patrullas, fueron a colonia San Carlos y cuando ya regresaban por la terminal de buses de la frontera, en La Esperanza, había un vehículo estacionado y había gente ahí.

En una de las patrullas iba el subinspector Brayan Banegas. En la otra (Venía yo) el inspector Jonás Del CID.

La patrulla de adelante era la 724, el inspector Banegas se acercó al vehículo donde “habían dos personas que era el doctor y esta Keyla” (sic).

El subinspector les dijo que ¿por qué andaban a altas horas de las noche si había un toque de queda? que en todo caso tenían que estar en su casa. El doctor la verdad que andaba alterado, indispuesto y no obedeció a las ordenes que le había dado en su momento el oficial que se encontraba de servicio.

«Cuando eso sucedió, vimos que desde la patrulla 791, el inspector Bryan Banegas se bajó del vehículo de la patrulla. En lo que se baja, nosotros como miembros policiales tenemos que tener una reacción inmediata y nos bajamos también, al ver así a lo largo, pude ver que andaba una señorita. Nosotros tratamos de visibilizar esa parte porque el trato quien se lo da a ellas, somos nosotras. Me acerqué con la compañera Raquel Núñez, le dije que la registrara yo estaba grabando con mi teléfono celular como medida preventiva porque a veces no le creen a uno».

Antes de eso, había ocurrido un incidente con otras señoritas que se dieron a la fuga de un operativo. «Le preguntamos si andaba tomado, ella dijo me tomé dos que tres. Ella no tenía un comportamiento inapropiado, estaba como nerviosa. Le pregunté a mi superior que qué se iba a hacer con ella y me dijo que los íbamos a detener».

La compañera Raquel Núñez se fue en la patrulla 724, le ayudó a subirse a ella. «El comportamiento del doctor siempre fue malo, nos decía que si necesitamos atención que nunca nos iba a atender».

La señorita dijo que quería ir al baño. La primera vez la llevó Raquel Núñez. Se le hizo acta de registro y lectura de derechos. Se guardaron sus pertenencias se le pasó al comandante de guardia, se le tomó una fotografía. Se quitó la mascarilla y se quitó el suéter porque hacía calor. La policía dice que pensó que la joven iba a necesitar el suéter porque la temperatura en La Esperanza es bastante helada. Después la llevaron a la celda.

Estando en la guardia, le dijeron que fuera con Keyla al baño «y en lo que iba camino hacia la celda me coloqué mi teléfono para ir grabando».

Respondió que trató de brindarle la atención, dijo que no recordaba a donde la había llevado Nuñez.

«La lleve al baño más cerca, me solicitó papel, cerca del baño hay una pila grande, ahí estaba Tomas Galeas lavando ropa y él me apoyó para darle papel…yo le llevé el papel, ella hizo sus necesidades le ofrecí gel, me dijo ¿dónde estaba la pila? y después de eso yo estaba hablado con Tomas Galeas que escuchábamos la bulla de unos celulares».

Le dije a Jarol si los detenidos tenían teléfono. Cuando ella se lavó las manos casí se cae, la apoyé y la llevé a las celdas, «me fui, crucé la cancha y en la guardia ya no hay nadie, me fui al dormitorio de señoritas en la comandancia hacia el fondo, la otra compañera creo que ya estaba acostada a eso de las 3 o 4 de la madrugada, estaban tocando la puerta y me dijo: la muchacha que ustedes trajeron se suicidó».

Cuando le dijeron eso, fue impactante porque ella nunca “nos dijo que se sentía mal, hago énfasis porque soy mujer también”. Cuando salió, vio al comandante de guardia y le dijeron que ya se la habían llevado al hospital.

Jarol Perdomo llegó a decirles que la persona que habían traído se había suicidado.

Un dato

La escena fue cerrada y estaba modificada, señaló el perito que depuso el 5 de agosto minuto 44:57.

https://www.facebook.com/PJdeHonduras/videos/3575383442627814


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