
Por Wendy Funes
Muy a pesar del poder y sus abusos, la NED seguirá financiando al periodismo.

Tegucigalpa, Honduras | Reporteros de Investigación. Hacer periodismo que no está en las tendencias del público masivo. Periodismo que incomoda. Periodismo que cuenta cómo engordan en el poder. Periodismo que leerán menos veces de lo que vean la televisión, pero que cuando lo lean se van a estremecer al borde de un acantilado de realidades.
Seguir haciendo periodismo. Sentir soledad. Ser escarbada por esa especie de vértigo. Esa comezón en el inicio de la rabadilla al saber que te odiará quien antes decía amarte tanto.
Las ganas de reír con desilusión porque te empezará a decir que te amará siempre, quien antes te odio. Con el riesgo de saber que en algún momento ellos mismos ahora te volverán a odiar o ahora te volverán a exaltar.
Ser proscrita en tu mismo país por contar cosas que el periodismo debe contar. Defraudar a quien esperaba que se hiciera del periodismo una defensa fanatizada sin libertad, sin buscar evidencia y sin hurgar en los hechos. Que te odie la derecha abusiva y que ahora también te odie la izquierda abusiva. Desnudadas por el periodismo.
Que te odie quien quiere que todo lo que se diga sea malo y que si en alguna persona ves virtud no debes decirla porque creen que el periodismo solo debe encargarse de retratar lo malo o porque creen que el periodismo se hace sujeto a subvenciones.
Atravesar ese camino escabroso y que aun así se disfrute. Seguir haciendo periodismo sin que escampe en tus desiertos, en medio de calamidades domésticas.
Encontrar en algunas orillas que de repente confíen en tu labor, sin intervenciones ni condicionamientos de tiranos. Que haya organizaciones que te extiendan la mano para seguir contando historias que de todos modos seguirías contando sin ninguna mano amiga.
Organizaciones que no están exentas de que un día llegue un tirano con ideas excéntricas y empiece a exorcizar sus demonios. Diciendo que son los periodistas los demonios.
Entonces los papeles se invierten y ya no es el delincuente, el tirano, el corrupto, el narco político. Ya no. El enemigo, el antihéroe y el malo para la democracia es el periodista.
Los periodistas dejan de ser los centinelas, los perros guardianes, los rastrilladores de cieno. En la boca de dictadores y tiranosaurios, son agentes de la CIA porque así se demeritan sus hallazgos.
Empezar a sentir qué para qué ha servido tanto sacrificio. Que quizás es verdad y no se hace tan bien como una piensa que hace las cosas y empezar a pensar si valdrá la pena seguir sin vender tu conciencia si siempre dirán que eres un delincuente como ellos.
En todo eso pienso mientras trato de escribir sobre cómo expresar el daño que le ha hecho al periodismo la campaña levantada después del congelamiento de fondos de la NED.
La NED sigue
El 10 de marzo, Damon Wilson, presidente y director ejecutivo de NED, informó que tienen una actualización prometedora: “Hemos recibido confirmación de que se han levantado todas las suspensiones y cancelaciones de fondos de la Fundación Nacional para la Democracia (NED). A partir del lunes 10 de marzo, recibimos algunos fondos solicitados antes de la congelación de fondos”.
En un boletín de prensa, Wilson expresó que “comprenden el grave impacto que las interrupciones en la financiación tienen en sus organizaciones y estamos trabajando incansablemente para procesar los pagos lo antes posible”.
El principio de que la verdad se defiende sola, lo ratificará el tiempo. El daño de la batalla moral, librada desde el discurso, ya está hecho.
Reporteros de Investigación es un proyecto que tiene años de voluntariado de muchas manos y cuyo principal donante, pero no el único, ha sido la NED.
La noticia del 10 de marzo dio más esperanzas. Ante este momento difícil, la solidaridad y el vínculo se ha consolidado al pensar que vale la pena trabajar con quien apoya el periodismo sin intervenir en las líneas editoriales.
Gracias a NED hemos financiado talleres y alianzas con el Estado. Lo hemos hecho en medio de insultos de personas que se oponen a ese vínculo. Gracias a la NED hemos revelado, desde 2017 y hasta 2025, abusos desde el Estado. Lo hemos hecho en medio de insultos de personas que se molestan por lo revelado.
Cuando nos ha tocado denunciar violaciones a nuestra soberanía porque somos un medio que cuestiona el militarismo y el imperialismo, lo hemos hecho sin censura ni represalia.
El 5 de marzo fue uno de los días más tristes y que al mismo tiempo nos impulsó para diversificar nuestra creatividad. Ese día la NED reportó que, por primera vez en sus 42 años de historia, se enfrentaba a una situación financiera desesperada porque no habían podido acceder a los fondos asignados por el Congreso desde fines de enero.
Una demanda legal de la NED
“Esta situación no tiene precedentes y nos ha obligado a tomar la dolorosa decisión de suspender todo el apoyo a los socios y suspender temporalmente a la mayoría de nuestro personal”, dijo la NED.
“Como parte de nuestros esfuerzos por asegurar nuestros fondos, hemos optado a regañadientes por recurrir a la vía legal hoy. Nuestra demanda está motivada únicamente por el deseo de asegurar los fondos que nos ha asignado el Congreso para poder apoyarlos a ustedes y a tantos otros que están en primera línea de la causa de la democracia y la libertad”.
La NED es una organización bipartidista: creada conjuntamente por republicanos y demócratas. Su demanda fue anunciada en Washington e interpuesta en el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos.
La demanda sostiene que el gobierno ha negado injustamente a la NED el acceso a 167 millones de dólares de fondos ya comprometidos y se ha negado a liberar 72 millones de dólares adicionales que ya había asignado el Congreso, dice el boletín de prensa.
“La NED es un fondo de capital de riesgo para la democracia, y el 83% de sus recursos se destinan directamente a apoyar a las personas que luchan por la libertad de expresión, pensamiento y religión”, afirmó Peter Roskam, presidente de la junta directiva de la NED.
La demanda de la NED no se refiere a la financiación de la asistencia extranjera que está en cuestión en otras acciones legales. En cambio, la demanda de la NED se centra en los fondos que el Congreso asigna específicamente para la NED cada año en virtud del Título I de la legislación de asignaciones del Departamento de Estado, citó el boletín de prensa.
¿Qué es la NED?
“La NED es un fondo de capital de riesgo para la democracia, y el 83% de sus recursos se destinan directamente a apoyar a las personas que luchan por la libertad de expresión, pensamiento y religión”, afirmó Peter Roskam, presidente de la junta directiva de la NED.
“La NED está comprometida con la promoción de la libertad y desde hace mucho tiempo cuenta con el apoyo bipartidista para esta labor vital”, afirmó Damon Wilson, presidente y director ejecutivo de la NED.
El boletín de prensa explica que la demanda de la NED no se refiere a la financiación de la asistencia extranjera que está en cuestión en otras acciones legales. En cambio, la demanda de la NED se centra en los fondos que el Congreso asigna específicamente para la NED cada año en virtud del Título I de la legislación de asignaciones del Departamento de Estado. En virtud de la legislación que rige a la NED, el Congreso ha exigido expresamente que esos fondos asignados deben ir a la NED.
Agrega que durante más de cuarenta años, la NED ha desempeñado un papel fundamental en la lucha contra la influencia de regímenes autoritarios como China, Irán y Cuba. Al apoyar a activistas locales y movimientos de base, la NED contribuye a la seguridad nacional de Estados Unidos, combate la censura y empodera a comunidades perseguidas, como los uigures, los tibetanos, los hongkoneses y las minorías cristianas de China. El trabajo de la NED promueve la estabilidad política y económica, reduce las presiones de la migración masiva y lucha contra la manipulación del mercado en el extranjero para ayudar a garantizar la igualdad de condiciones para las empresas y los trabajadores estadounidenses.
Con esta demanda, la NED busca restaurar su capacidad de apoyar la democracia en todo el mundo y continuar su papel como pilar del liderazgo estadounidense en la promoción de la libertad.
En su sitio oficial, la Fundación Nacional para la Democracia (NED) relata que ha sido fundamental en el apoyo a la libertad y la democracia en todo el mundo desde su fundación en 1983.
Todo lo anterior, ha generado una propaganda en su derredor que la tilda como intervencionista. Esta propaganda es así porque NED prioriza el trabajo en los países que considera más autoritarios, como China, Rusia, Corea del Norte, Birmania, Irán, Bielorrusia, Sudán, Cuba y Venezuela.
Ahí es donde la NED y el periodismo de occidente que no es órgano de propaganda de gobiernos, cuya filosofía es escarbar en lo que el poder quiere ocultar, confluyen y se convierten en blanco de ataques.
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