Casi nueve años después de la muerte de Hilda Hernández, la ´arquitecta´ del clan detrás del poder de los hermanos Hernández, el informe de la verdadera muerte aún continúa bajo secreto en los entes de justicia. ¿Qué se sigue ocultando?
Tegucigalpa, Honduras | Reporteros de Investigación. Estos son solo tres testimonios en la Corte del Distrito Sur de Nueva York. Los tres concuerdan en que Hilda Hernández era testigo del dinero de sobornos del narcotráfico, aportados a la campaña política de Juan Orlando Hernández Alvarado (JOH).
Ese dinero tenía como origen el tráfico de cocaína del Cártel de Sinaloa, el trabajo de los Valle Valle de llevar coca y traer dólares, de Los Cachiros y de Fabio Lobo.
Estos tres testimonios fueron dados en marzo de 2024, en el transcurso del juicio de JOH. El juicio terminó con una condena en su contra de 45 años de prisión, en diciembre de 2025 fue indultado por la administración de Donald Trump.
Fabio Lobo y Luis Pérez (Alexander Monroy) testificaron, el primero señaló a la hermana de JOH, Hilda Hernández, como la testigo que recibió los sobornos para la campaña presidencial y, el segundo, constató que los Valle Valle buscaban venganza porque después de aportar a la campaña presidencial no recibieron lo que esperaban y se sintieron traicionados.
En la cobertura del juicio de JOH en Nueva York, hecha por RI en marzo de 2024, se constató que el colombiano Luis Pérez admitió que conoció del plan de los Valle Valle para asesinar a JOH.
Luis Pérez declaró ante preguntas de la defensa:
—¿Estaba enterado que los Valle Valle hicieron un complot para asesinar a Juan Orlando Hernández?
—En 2011, Arnulfo Valle Valle me escribió a mí si podía facilitar armas para asesinar al presidente de Honduras. Le dije que yo no me involucraba.
—¿Usted sabe que a los Valle Valle no solo los capturan, sino que los extraditaron?
—Correcto
Lo cierto es que a los Valle Valle los capturó la DEA y el director de la Policía Nacional, Ramón Sabillón. El director policial les salvó la vida porque había una orden de alto nivel no para capturarlos sino para eliminarlos, esta versión fue recopilada con varios testimonios, incluido el de Sabillón. Luego de esta captura, Sabillón fue destituido y desterrado de Honduras.
Durante el mismo juicio, cuando le llegó el turno a Fabio Lobo testificó en una de las partes del interrogatorio de la Fiscalía, lo siguiente:
— ¿Dónde fue la segunda reunión?— preguntó la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York.
— En San Pedro Sula—, respondió Lobo.
— ¿En algún lugar?
— En casa de don César (César Gastelum)
— ¿En general de qué hablaron?
— Se habló de coordinar cargamentos y le proporcioné nombre de personas para que la droga llegara sin ningún problema al puerto.
— ¿Se le dio algo?
— Un pago
— ¿Cuánto?
— 100,000 dólares
— ¿Durante la reunión se mencionó al acusado (JOH)?
— Sí
— ¿Quién mencionó al acusado (JOH)?
— Don César Gastelum
— ¿Qué dijo sobre el acusado (JOH)?
— Que iba a aportar a la campaña de Juan Orlando Hernández.
— ¿Para qué?
— Para que una vez siendo presidente, Juan Orlando Hernández, esperaba tener apoyo de parte de él.
— ¿Sobornó dos veces al acusado (JOH)?
— Correcto
— ¿De dónde provenía el dinero?
— De mis ganancias del narcotráfico con los Cachiros.
— ¿Cuánto dinero dio al acusado (JOH)?
— 100,000 dólares
— ¿Se lo dio directamente al acusado (JOH)?
— A su hermana Hilda Hernández
— ¿Dónde entregó el dinero?
— En Tegucigalpa, en un helipuerto de Tegucigalpa
— ¿Con quién estaba cuando entregó el dinero?
— Con Javier Rivera Maradiaga. El dinero era para aporte a la campaña de su hermano Juan Orlando Hernández
— ¿Qué esperaba a cambio?
— Que una vez que fuera presidente tuviera favores de parte de él, favores políticos, otro tipo de favores que me ayudara en narcotráfico.
— ¿Qué dijo Hilda?
— Llamó a Juan Orlando Hernández
— ¿Cómo sabe?
— Porque hablé con él por teléfono, le dije que estaba aportando a su campaña política. Que muchas gracias, muchas gracias, líder, por su aporte a la campaña, dijo.
— ¿Habló con el acusado de su trabajó con los Cachiros?
— Sí. En mi casa de Juticalpa, Olancho. En ese momento surgió, él me dijo que sabía que yo estaba trabajando con los Cachiros. Yo le dije que sí.
— ¿En 2014, se reunió con el acusado?
— En el Hotel Honduras Maya
— ¿Por qué estaba en el hotel?
— En un evento del partido
— ¿Habló de aportes a la campaña?
— Hablamos de varios temas, temas políticos. Me dijo que tenía unos buenos amigos que iban a aportar a la campaña.
— ¿Qué entendió por buenos amigos?
— Personas que ganaban dinero de la droga
— ¿Cuándo sostenían esa conversación ya se había reunido con César Gastelum?
— Sí
Cobertura de prensa internacional
Devis Rivera Maradiaga, alias El Cachiro, testificó ante el Juez Kevin Castel, que más allá de haber asesinado a 78 personas y aparte de haber visto al expresidente narcotraficante, Juan Orlando Hernández en una fiesta de narcos, los sobornos que había hecho al ex mandatario hondureño los había entregado por medio de Hilda Hernández. Según testimonios del juicio, revelados por Inner City Press.
Durante la gira de RI en 2021, para la serie Narcopolítica, en la zona testigos relataron que los Valle Valle se sentían traicionados y por ende tenía planes de vengarse de JOH.
La hermana del ahora narco indultado, habría sido objeto de investigación por La Administración de Control de Drogas (DEA), por supuesto involucramiento en actividades ilícitas con otros señalados incluyendo a su hermano y otros autores hondureños ligados al lavado de dinero y narcotráfico, según un documento que reveló el tribunal del Distrito de los Estados Unidos, divulgado por Insight vía documentos clasificados.
Cabe destacar que durante el juicio de Hernández, la fiscalía abordó a JOH consultándole qué relación tuvo su hermana en su gestión, a lo cual respondió que fue directora de comunicaciones durante cuatro años, antes de fallecer.
Al ser consultado de cómo había fallecido su hermana, el abogado de JOH, presentó objeción, lo cual fue aceptado por el juez Castel.
Muerte de Hilda Hernández; un crimen con sello del narcotráfico:
Una de las últimas declaraciones que sacudió la palestra pública, fue la del ex presidente Porfirio Lobo Sosa, donde afirmó que el helicóptero estalló en el aire porque llevaba un explosivo, “las partes humanas quedaron en los pinos en el lugar del accidente”.
Lobo señaló que JOH debe explicar qué fue lo que realmente pasó con la muerte de Hilda, ya que hay muchas cosas relacionadas a través de dicho crimen.
Ante esas declaraciones, Hernández Álvarado, salió molesto ante los medios de comunicación, “Pepe Lobo lleva tanto odio en su corazón que no le importó volver hacer pasar por el dolor a la familia de Hilda, y de los demás tripulantes que iban en el helicóptero”.

Juan Orlando Hernández durante el funeral de Hilda Hernández

Miembros de la familia Hernández Álvarado durante el funeral de Hilda Hernández
Por su parte, la ex ministra Julissa Villanueva, posteó en su red social “X”, que, “las investigaciones de la fuerza aérea hondureña, se han centrado en el análisis de las condiciones meteorológicas y el estado mecánico de la unidad al momento del impacto”, descartando cualquier otra hipótesis, relacionadas a algún atentado. Villanueva era la directora de Medicina Forense cuando se emitió el dictamen de Medicina Forense sobre la causa de muerte de Hernández.
Vea: Irregularidades en el registro de muerte de Hilda Hernández


Reporteros de Investigación contactó a la ex funcionaria para conocer mejor su versión relacionada a este caso, pero hasta el momento no hemos obtenido respuestas.
Cabe señalar que el ex abogado Raymond Colón, quien encabezó inicialmente la defensa de Juan Orlando Hernández, declaró durante el juicio que el siniestro de la aeronave no fue fortuito. Según el litigante, se trató de un atentado planificado por los cárteles en represalia por la lucha del exmandatario contra el narcotráfico.
Esta hipótesis coincide con las declaraciones de Marvin Ponce, ex asesor privado de Hernández. Durante una entrevista televisiva en el marco del mismo juicio en Nueva York, Ponce fue categórico al afirmar que, debido a la política de extradiciones impulsada por el gobierno, “el narcotráfico mató a su hermana”.
Asimismo, Ponce reveló un detalle revelador sobre el hermetismo del caso: en su momento, los propios cuerpos de inteligencia del Estado le advirtieron expresamente que tenía prohibido dar este tipo de declaraciones en la palestra pública.
Yo siento que a mi hija la asesinaron
Caso similar pasó con la familia de la ex capitán de infantería, Patricia Valladares, fungía como edecan de Hilda Hernández. Ella falleció en dicho accidente. Su familia denunció que, han recibido amenazas para que dejen de preguntar por ella, y que nunca les mostraron su cuerpo, y que afirman que la tragedia no se dio por condiciones climáticas o desperfectos del helicóptero.
“Yo he escuchado muchas cosas, y creo que la orden la dio Juan Orlando Hernández, para que nadie nos diera información», declaró a un medio de comunicación Dora Rubio, la madre de Valladares.
Rubio destacó, que un mes después del accidente, llamó a Elvira Alvarado, madre de Hilda y JOH, para que intercediera en la celeridad de la investigación de lo que realmente había pasado en ese accidente.
Horas después, recibió una llamada amenazando desde Casa Presidencial, ordenando que no hablara, “cierre la boca, usted no tiene nada de qué hablar, usted tiene cuatro miembros más en las Fuerzas Armadas que podría ser peligroso”.
Los actos de corrupción que salpican a Hilda
“Caso Pandora”
De acuerdo con investigaciones respaldadas por la comunidad internacional y los hallazgos de la extinta Misión de Apoyo contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH) de la OEA, el «Caso Pandora» expuso una masiva red de malversación gubernamental donde millones de dólares fueron desviados de las arcas estatales.
En el epicentro de esta arquitectura financiera operaba Hilda Hernández, a quien los expedientes internacionales señalaron como la estratega clave que estructuró la triangulación del dinero. Aprovechando su influencia en el gabinete, orquestó el flujo de los fondos públicos hacia una intrincada red de ONGs y fundaciones fachada.
En lugar de llegar a las comunidades agrarias empobrecidas, los reportes documentan que el capital fue sistemáticamente lavado y redirigido para financiar las maquinarias electorales del Partido Nacional y al Partido Liberal, comprar voluntades y consolidar el control de su hermano sobre el ejecutivo, afianzando su papel como el cerebro financiero detrás de este saqueo institucional previo a su muerte
“Narco-Politica”
Según las transcripciones juradas de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, ella funcionó como la principal recaudadora de sobornos para el ejecutivo, recibiendo personalmente cientos de miles de dólares en efectivo de manos de narcotraficantes confesos, como Fabio Lobo y los líderes del cártel de Los Cachiros.
De acuerdo con los documentos judiciales, la recepción de este capital ilícito tenía un doble propósito: inyectar fondos masivos a las campañas electorales de su hermano para retener el poder y, a cambio, utilizar la maquinaria del Estado para sellar un pacto de impunidad.
Con este esquema, ella garantizaba a los capos que las fuerzas militares y policiales protegerían sus cargamentos de cocaína y bloquearían cualquier intento de extradición, consolidando una estructura donde el narcotráfico y el más alto nivel del gobierno operaban en total simbiosis.
“Caso Hermes”
El «Caso Hermes» destaca como una operación a gran escala diseñada para comprar el silencio y la complicidad de la prensa. Desde su posición como Ministra de Estrategia y Comunicaciones, Hilda Hernández orquestó el desvío sistemático de millones de dólares provenientes de las arcas de la Casa Presidencial.
Mediante empresas de maletín, la exfuncionaria estructuró una sofisticada maquinaria financiera que extraía fondos públicos para depositarlos directamente, y de forma ilícita, en las cuentas bancarias personales de decenas de periodistas, ejecutivos de medios.
El objetivo de esta repartición de capital no era otro que instaurar un cerco mediático para blindar al régimen de su hermano, Juan Orlando Hernández. Al mantener a un amplio sector periodístico bajo esta nómina paralela, Hilda Hernández logró manipular la narrativa pública, neutralizando las críticas y ocultando ante la ciudadanía la tormenta de escándalos por fraude institucional y narcotráfico que ya comenzaban a asediar al círculo más íntimo del poder ejecutivo.
Lea nuestra investigación: Censura: Narco-periodismo, corrupción y monopolio informativo
Ministerio Público sigue ocultando peritajes:
A través del Portal de Transparencia, el equipo de RI solicitó el informe forense y cualquier otra información vinculada al fallecimiento de Hilda Hernández Alvarado y del resto de los tripulantes en el accidente del 16 de diciembre de 2017.
En respuesta, el Ministerio Público declaró «sin lugar» la petición, justificando su negativa bajo el argumento de que se trata de “información reservada” debido a que el caso continúa bajo investigación.

No obstante, la solicitud de RI no buscaba acceder a los avances investigativos ni a los nombres de presuntos responsables, sino que se limitaba estrictamente a la entrega de los dictámenes médicos y forenses de todas las víctimas del siniestro aéreo.
Además, la institución estatal advirtió que, de insistir en la obtención de estos documentos, los peticionarios están obligados a demostrar legalmente que se encuentran en condición de denunciantes o víctimas del caso.


Pese a la negatividad del Ministerio Púbico, por ocultar la información del caso de la misteriosa muerte de Hilda Hernández, RI ha obtenido información donde se presume que personas de confianza de JOH estarán desde mayo de este año, al frente de Medicina Forense.
Pero este misterio no es algo nuevo, ya se había revelado en nuestra investigación: Irregularidades en registro de muerte de Hilda Hernández, estadounidenses han estado indagando sobre el caso, donde se revela la Alta secretividad del Estado, debido a que no hay acceso a documentación que respalde los trámites legales y den constancia de su muerte.
Aunque un diario hondureño citó en 2022 un supuesto informe militar que culpaba al clima del siniestro, el documento oficial jamás fue desclasificado. El Estado hondureño blindó la escena, los peritajes y las autopsias bajo secreto militar, impidiendo auditorías internacionales. Al día de hoy, el expediente es un fantasma, alimentando la sospecha de un encubrimiento.
Hilda Hernández no fue solo una ministra, los expedientes internacionales de la justicia estadounidense la exponen como la principal operadora financiera entre el Estado hondureño en la época en que proliferaron más operadores de la narcopolítica operando con impunidad. Su muerte sigue cubierta por un pacto de silencio.
Ante la rotunda negativa del Ministerio Público y las Fuerzas Armadas de publicar un peritaje técnico y transparente sobre el accidente del helicóptero que se transportaba con cinco tripulantes más en 2017, la sospecha es inevitable. Siendo ella la guardiana de los secretos y sobornos del régimen de JOH, la población aún se pregunta: ¿fue realmente un trágico accidente, o fue el cobro de esa venganza de los carteles de drogas contra Juan Orlando Hernández?
La venganza más publicitada fue la de los Valle Valle, los más allegados al Cártel de Sinaloa, a César Gastelum y al Chapo Guzmán. Como sea que haya ocurrido, Hilda Hernández era además una testigo importante de los sobornos recibidos por su hermano.
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