Por Wendy Funes

El Sitrainfop siente que su lucha no está siendo contada con todas las convicciones y ataques que enfrentan porque consideran que los colectivos son una amenaza para controlar el derecho de asociación sindical en Honduras, el derecho a protestar y contra la libertad. Del otro lado, está el líder de los colectivos. Él no confía en la legitimidad de la lucha del sindicalismo.

Mientras tanto, el director del Infop dijo hoy martes que ya no hay tomas en el INFOP, pero a 18 días de protesta, el sindicato sostiene que la toma continua.

Tegucigalpa, Honduras | Reporteros de Investigación. ¡…Vayan a trabajar viejas putas…!, escuchó Melissa Núñez. Es el insulto más machista que gritaban del molote que se armó cuando los colectivos feministas y socialistas del partido que gobierna Honduras irrumpieron en las instalaciones principales del Instituto Nacional Profesional (INFOP). Llevaba 12 días en protesta.

Esa mañana, como cada día desde que inició este movimiento, había pintado sus labios, se aplicó un delineador en los ojos para prolongar su mirada y condujo hasta su trabajo.

—Me levanto, me maquillo y me vengo a la lucha. Soy la Secretaría de Género y pertenezco a la Junta Directiva Central del Sitrainfop (Sindicato de Trabajadores, Sitrainfop), respondió esta tarde cuando se presentó.

La primera vez que llegaron los colectivos de Libre al lugar donde ella protestaba fue diez días antes de esta reunión: el 4 de febrero.

Esta tan sumergida en el relato contando los 12 días que ha vivido frente a los colectivos de Libre que cuando escucha que estalla un cohete, se asusta. Calla por unos segundos.

En medio del silencio, su mirada se desvía para buscar el origen de la explosión. Luego sonríe como pidiendo disculpas.

Así llegó el colectivo

Era el segundo día de protesta sindical. A eso de las 9 de la mañana, cuando los empleados van entrando a sus oficinas, Melissa estaba detrás del portón principal del INFOP, ubicado frente al bulevar Kennedy.

Melissa había llegado desde las 5:00 de la mañana. El sindicato mantenía cerrado con candados. La bandera nacional indicaba que tenían una toma. Una toma impulsada por el sindicato del INFOP.

Melissa vio que un grupo de activistas del partido de gobierno caminaban con el personal de contrato temporal del INFOP.

No era la primera vez que veía algo así. Con el antiguo director de INFOP, Freddys Cerrato, también llegaron los colectivos.

—Ya sabíamos a qué venían. Ellos venían con violencia—, sostiene Melissa.

Cuando los vio, de la mente de Melissa se apoderó un temor porque asumió que venían con piedras, palos e insultos “y no sabemos bajo efectos de qué”.

El grupo integrado sobre todo por hombres empezó a columpiar con fuerza el portón de hierro. No pararon hasta que rompieron los candados y las cadenas de tres cuartos.

—El director del INFOP, Carlos Suazo, era el que encabezaba ese día al colectivo. Nuestra consigna fue no responder a su violencia, ni ofensas, golpes. Solo observarlos, cuenta Melissa.

Pero unos días después al hablar con el líder de los colectivos, Melvin Cevallos, dice que fueron ellos (el sindicato) quienes empezaron la violencia al extremo de lanzar gas lacrimógeno contra los colectivos.

Melissa admite que cuando el colectivo rompió las cadenas empezó una lucha cuerpo a cuerpo y hubo sindicalistas heridos. Entre ellos resultó herido Esteban Antolino Díaz, el presidente del sindicato.

Melissa no pudo ver lo que pasó en el tumulto porque se apartó, le daba miedo que la golpearan. “Nos decían vayan a trabajar haraganes, ladrones, viejas putas, cachurecos”. Se sentía ofendida porque ella siente que es apolítica y que su lucha actual es por el contrato colectivo.

Los colectivos de Libre se apostaron frente al sindicato por unas cuatro horas. Cada vez que se agitaba el ambiente, la policía nacional se colocaba en medio de ambos grupos.

Después de la 1:00 de la tarde, el grupo se marchó en un bus. Los llevaba el precandidato a diputado Nery Romero y el director Carlos Suazo—interviene en la conversación el tesorero de la Junta Directiva Central, Jesús Fiallos.

Se solicitó una entrevista a Romero para conocer su rol en el INFOP ante este comentario. Al momento del cierre de la edición no había respondido mensajes ni llamadas.

El segundo día, el 5 de febrero, los colectivos llevaron sierras para romper las cadenas. “Volvió a entrar la gente de contrato y era una batalla campal con nuestros mismos compañeros, incitados por el director, cuenta la sindicalista”.

Anochecieron en INFOP y en la noche, los sindicalistas sentían miedo porque los colectivos ponían música a todo volumen, pasaban motocicletas, entraban y salían personas ajenas al INFOP, con palos, piedras, botella, gas lacrimógeno. Se venían en grupo gritando y llegaban hasta cierto lugar.

Un modo de operar muy parecido al que sufrían en huelgas y tomas los militantes de Libre cuando aún no estaban en el poder.

En aquellos años, los militantes de Libre acusaban a la policía de intimidarlos y de tirarles gas lacrimógeno, ahora los sindicalistas describen un patrón parecido, llevado a cabo, según ellos, por los colectivos.

—Nosotros nunca habíamos sufrido eso por parte de la policía—, plática Melissa.

Las puertas del INFOP quedaban abiertas y por esos mismos días, el Consejo Nacional Electoral (CNE) anunció el traslado de papeletas, para las elecciones primarias de marzo, hacia estas instalaciones estatales.

Los militares llevaron el material en medio de las protestas de ambos lados.  Desde ese día se restringió el acceso. Solo pueden ingresar empleados. Pero el domingo se fue la luz y el material electoral quedó en la penumbra. El sindicato dice que tiene miedo porque en unos de esos días intentaron incendiar el taller de carpintería, tiraron unos cohetes, dijo Fiallos.

La versión del oficialismo es que la protesta del sindicato pone en peligro el proceso electoral.

Los sindicalistas dicen que jamás sería su intención sabotear las elecciones primarias que se llevarán a cabo en la primera semana de marzo.

De la misma forma protestaban en la época de Juan Orlando y nunca recibieron violencia. Una cosa similar pasó en la gestión de Cardona. En los ocho años del gobierno anterior hubo una o dos tomas de instalaciones. Mientras que en los tres años de gobierno de Xiomara Castro suman tres tomas por el irrespeto al contrato colectivo, sostiene Fiallos.

El tesorero del sindicato es también presidente de la Federación Unitaria de Trabajadores (FUTH) que aglutina a más de 70,000 personas. En el pasado fue compañero de Juan Barahona cuando Juan lideraba la FUTH.

Fiallos estuvo en la Resistencia, fundó el partido Libre, fue precandidato de su partido en 2017 y 2021, en Intibucá. Aun siendo del partido su lucha, acá es gremial.

“Y no me voy a salir del partido”, pero este es un asunto gremial, sostiene Fiallos.

El director del INFOP ha dado a entender que esta es una batalla de la oposición política. Para Fiallos esa es una treta porque, aunque en algún momento defendieron el despido injusto de una persona del Partido Nacional, se defendió el derecho laboral de ella y en el sindicato las personas son libres de pertenecer a todos los partidos.

Esa mujer ganaba más cien mil lempiras aun más que la presidenta de Honduras, señaló Melvin Cevallos al ser consultado.

Carlos Suazo es un maestro de Comayagua, fue dirigente del COPRUMH; pero en la actualidad no se lleva bien ni con sus subalternos de confianza, describió Fiallos.

El sindicalista siente que la gente de su propio partido no comprende su libertad y deber sindical de defender a los trabajadores incluso con amenazas de los colectivos porque no puede ser que los colectivos sustituyan a los sindicatos que son estructuras legales.

El Poder Ejecutivo envió una iniciativa de ley al Congreso Nacional para darle legitimidad legal a las asociaciones de empleados, eso significaría una ofensiva contra los 400,000 sindicalistas del país. La propuesta no pasó.

Fiallos dice que desde hace unos años está en formación el Sindicato de Trabajadores de la Secretaría de Planificación Estratégica. Tiene más de un año en el escritorio del ministro Ricardo Salgado. Además han hecho gestiones con la empresa Proval para que respete el sindicato. Fiallos habló con el asesor presidencial Manuel Zelaya Rosales para obligar a Proval. Ni el gobierno ni los empresarios han hecho caso.

En los últimos años, Fiallos se ha distanciado de Juan Barahona, diputado de Libre. Más bien lo acusa de ser el responsable de la crisis en INFOP porque fue Juan quien nombró a Suazo, un miembro de los colectivos, enfatizó Fiallos.

En el INFOP hay acoso laboral, irrespeto al contrato colectivo y ahora la base no volverá mientras no reintegren a tres directivos despedidos, con fuero sindical, advierte Fiallos.

Antolino Díaz, el presidente de los sindicalistas en toma, dice que el director actual ahora que está en el poder ha ganado millones de viáticos para viajar por el mundo. Díaz asegura que su lucha sirvió para que Libre llegara al poder y para evitar la privatización de INFOP, pero el director no se acuerdan de eso. En los tiempos de los cachurecos también nos insultaban, para aquellos éramos “ñangaras” (Comunistas), muestra Antolino Díaz. Es el mismo sentimiento que tienen varias personas que lucharon por el partido y que ahora son insultadas cuando no siguen con fanatismo al gobierno.

Más bien Juan Barahona es un traidor del movimiento sindical, apuntó. Barahona no respondió a la solicitud de entrevista.

Demandas del sindicato.

En junio de 2023, en pleito con el sindicato el director Freddys Cerrato renunció al INFOP. Antes de su renuncia, Cerrato había advertido que podían usar la figura penal de usurpación contra los sindicalistas que mantenían tomada las instalaciones.

Usurpación era la misma figura que usaba el gobierno anterior cuando protestaban quienes ahora son gobierno. Cerrato dijo en aquella oportunidad que la protesta se basaba en que los sindicalistas “querían negociar plazas laborales”.

Ahora, los trabajadores sindicalizados piden también la destitución del director Carlos Suazo. El director inició audiencias de descargo para los sindicalistas.

Los sindicalistas aseguran que los colectivos eran liderados por Melvin Cevallos. Melvin entró con una actitud desafiante al cuarto día de protesta, recuerda Melissa.

Melvin creció en la capital, pero tiene sangre olanchana. Su mamá era familia lejana del expresidente Porfirio Lobo Sosa. Ha sido pobre, trabajó sacando arena del río y hace más de dos décadas se hizo maestro de obra. Es especialista en máquinas industriales, eléctricas y en interpretación de planos. Es padre biológico de cinco hijos y su hijastro llegó acompañarlo cuando ya iba a terminar esta plática.

El celular de Fiallos suena mientras transcurre la entrevista, al igual que repica el móvil de Cevallos dos días después que será entrevistado. Cevallos será lapidario. El sindicalismo es corrupto, con esa frase resume la filosofía de los colectivos de Libre. Nunca protestaron con los cien millones que se robó David Chávez del INFOP, dirá cuando vaya avanzando la entrevista, hecha la tarde del domingo en la colonia El Bosque. El mismo argumento ha repetido en los medios de comunicación.

¿Cómo es posible que un dirigente sindical gane 160,000 lempiras?, preguntará Cevallos. “A mucho orgullo prefiero ser patajuca y no ladrón”, dirá.

Los sindicalistas luchan por un interés particular, repitiendo el argumento con que se atacaba a quienes protestaban en el gobierno anterior.

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@reporterosdeinv #baile #sitrainfop #protesta #movimientomel #melvincevallos ♬ sonido original – Reporteros de Investigación

Las hojas de los árboles no se mueven. Es la hora del café. La tarde caliente está pesada.

“Hay lupita cuánto quiere por la cosita…”, repite la melodía tropical. Dos hombres alcoholizados hacen figuras con sabor. Mueven el cuerpo a tiempo, poseídos por el ritmo. Bailan a la par de la carpa con música catracha.

—Cuidadito me toma fotos—, advierte uno de ellos.

La carpa resalta forrada de propaganda política del Movimiento MEL. Hay cuatro jóvenes.

—Ya voy a llamar a mi papá para que venga, dice una de las jóvenes. Es la hija de Melvin Cevallos.

El líder de los colectivos y coordinador del Partido Libre estaba acá hace unos minutos, se movió para ir a dejar comida a las carpas que hay en otros puntos de la ciudad.

Un grupo de niños juegan en una cancha de baloncesto que forma un redondel por donde dan vuelta los vehículos.

En la calle de concreto va apareciendo uno que otro taxi y se oye el claxon invitando a subir a la unidad. La calle es polvorienta.

Desde acá se ve el cerro de El Picacho. La estatua del Cristo de El Picacho parece gigante.

Por la esquina aparece otro borrachín tambaleándose, unos minutos antes ha pasado otro que lleva los pantalones cholos y una camisa manga larga abotonada hasta el cuello.

Unos minutos después de la llamada, aparece Melvin Cevallos viene con una caravana de dos vehículos con afiches de MEL. Se cubre del sol con una gorra verde olivo con la imagen del Che Guevara.

Es más grande en televisión. Tiene —como dijo Melissa Núñez— un porte que parece desafiante. Antes de conocerlo en persona, la información previa de Melvin remite a las tomas, a los colectivos, a la violencia, pero cuando habla se muestra como un hombre simpático y tolerante. En persona, su simpatía borra por un instante al hombre que un año antes aparecía en imágenes de televisión alentando las protestas que dejaron caer un agente de policía al suelo y que generan confrontaciones con sindicalistas.

En varios momentos de la entrevista es como si se le van a humedecer los ojos, pero lo reprime porque eso no estaría bien para sus manos fuertes, quizá lo piensa así. Es como han educado a los hombres de Honduras.

Admite que ha tomado partido en el conflicto del INFOP.

“Nosotros al sindicato del INFOP más bien ellos nos volaron una bomba lacrimógena, por años ha sido (un sindicato) corrupto han sido la cobija de David Chávez, de Juan Orlando Hernández y de Ricardo Maduro”.

“Ahorita la lucha es contra esos personajes corruptos que hay ahí. No es contra la gente”.

“Antolino es cachureco. Cuando se perdieron los cien millones que se robó David Chávez, ¿por qué no cerraron los portones?”

El problema es que ellos quieren sueldos impagables y cómo les va a pagar eso Carlos Suazo, conversa Cevallos. A su juicio, las cosas en el INFOP deben cambiar.

Sus detractores utilizan su oficio para cuestionar su influencia en el actual gobierno.

Cevallos responde que a mucha honra es olanchano, maestro de obra y Melista a morir desde que Mel era ministro del FHIS. Es el hombre que lidera los colectivos que se han tomado varias instituciones del Estado.

Las respuestas que da Cevallos distan mucho del aura que le han creado las imágenes de violencia de los colectivos, difundidas en los medios de comunicación. Es un hombre más bien con carisma.

—¿Mel Zelaya (Manuel Zelaya) lo llama para que se tome alguna institución?

—No. Nunca el presidente Zelaya nos ha dado instrucciones para hacer esas cosas. Nosotros nos organizamos como pueblo, como colectivos de base para luchar contra las injusticias.

—¿Mel Zelaya lo llama para decirle mira dejen de estar molestando tomándose las instituciones?

—Sí en dos oportunidades nos dijo que eso no era correcto—respondió Cevallos — Después de la llamada, dejaron las tomas porque son leales a Mel Zelaya.

Para Cevallos es la única forma de lucha que tiene el pueblo para exigir respeto a la base porque hay mucho mapache en el gobierno y no hay respeto a la militancia y persiguen a la base de Libre, inclusive a gente con discapacidad. Antes apareció tildando al sindicado del INFOP de mapache.

Mapache es una palabra que se ha puesto de moda en Honduras para describir a las personas que estuvieron escondidas los 12 años que la Resistencia luchó en las calles y que ahora sin mérito está empleada o son ministros del gobierno.

Cuando Cevallos salió a la escena pública lo ligaron a Jorge Cálix, él dice que nunca ha sido amigo suyo y que siempre militó en la Resistencia y en el partido pero desde el anonimato.

Por más de media hora va contestando uno a uno los señalamientos y desmitificando su imagen. “Yo soy amigo de Radio Cadena Voces, HRN, Radios América. Soy amigo de todos”.

Cada quien tiene libertad de hablar y él le resbala que la noticia sea buena o mala. Los funcionarios deben hablar con los periodistas, “ese el consejo que les doy”, responde al preguntarle sobre la insuficiencia de los funcionarios que dedican su tiempo laboral a confrontar con periodistas.

La gente debe acercarse y conocer para saber qué es verdad y qué es mentira, platica Cevallos. Los colectivos luchan contra la injusticia y no hay gente con violencia, dice Cevallos.

Desmintió que haya dirigido la seguridad de los hospitales, lo que hizo fue luchar para que quitaran de la seguridad al hermano de Juan Orlando Hernández, condenado por tráfico de drogas en Nueva York.

—Si usted llega a ser alcalde los colectivos seguirán armados.

Cevallos sonríe con calidez. —Los colectivos nunca han estado armados, nuestras armas son las ideas y nuestros pensamientos, jejje—, replica.

—Perdón, quise decir organizados, sonreímos mientras toco su mano. En su camisa roja dice coordinación nacional. Esta tarde es el coordinador de Movimiento MEL de Libre. Hace seis años estaba en formación con la izquierda de El Salvador, con el FMLN. Hoy tiene planillas organizadas en 214 municipios de Honduras para el proceso electoral interno.

—¿Pero qué rol tendrán los colectivos si usted se convierte en funcionario? Le insisto porque él mismo admite que ha hecho tomas en todas las Secretarías de Estado. La respuesta no es clara. Responde como si fuera un futbolista tratando de no dejarse quitar el balón. “Lo que queremos que el gobierno sea un gobierno inclusivo que le demuestre al pueblo por qué se llama libertad y refundación. Nos interesa que el pueblo sienta que hay alguien que vela por ellos”.

Los colectivos se han tomado diversas secretarías de Estado para exigir al gobierno que cumpla con la base del partido de gobierno.

—¿Va a gobernar con los colectivos?

—Voy a gobernar con el pueblo. Cómo es posible que le quieran subir impuestos a la gente del mercado, se pregunta Cevallos.

Dice que eso pasa porque Aldana solo tiene cachurecos de asesores. Cachurecos es el nombre despectivo para referirse a la oposición aglutinada en el Partido Nacional.

Cevallos desconfía de las élites del país. Siente que quiere mucho a Zelaya porque es el único de la élite que está con el pueblo.

Denunció que hay dos corrientes internas del Partido Libre que están amenazando a la gente con despedirla si se van para otra corriente.

Un de los hombres ebrios que bailaba Hay Lupita…al inicio ahora escolta a Melvin. Melvin sonríe después de la entrevista y ofrece su mano para estrecharla. Camina hacia la carpa, de fondo se escucha…”devorame otra vez…he mojado mis sábanas blancas”.

En los archivos de televisión se puede ver a Melvin dando entrevistas en la entrada de diversas instituciones del Estado exigiendo la destitución de funcionarios. En medio de las entrevistas para exigir que se quite a la jefa de personal de la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT) dice alegre: “mire ay vienen los colectivos be”.

Todo esto se parece a la canción que interpreta Katia Cardenal en La Hojarasca: “Algunas veces todos estamos del otro lado, somos tan negros como el carbón al lado del blanco. Somos tan blancos como la nieve, al lado del barro. Y así nos miran tantas veces, como miramos…”.

https://www.facebook.com/watch/live/?ref=watch_permalink&v=315644617674612


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