Redacción: Wendy Funes

Primera entrega: Iniciamos un especial que hará un recorrido para contar la seguridad en Honduras.
Esta es una historia parecida a la de 2016 cuando se preparaba la reelección. Una sutil operación de captura institucional para tener un mando sin cuestionamientos.
Un oficial que protegió cargamentos de cocaína en la era de JOH y participó en cadena de sicariato para matar al Fiscal Orlan Chávez, demandó al Estado porque lo destituyeron y pelea por su pensión.
Hay una orden de captura vigente para Juan Orlando Hernández. Los hombres que gubernaron la policía cuando él fue presidente deben ejecutarla.
Tegucigalpa, Honduras | Reporteros de Investigación. El frío de Nueva York me tenía como si me iba a desangrar por la nariz. Cada madrugada, me ardían más las fosas nasales por el resfriado de tres semanas de juicio.
Las audiencias de un ex presidente, enjuiciado por tráfico de drogas, requerían una rutina que iniciaba a las 5:00 de la mañana y culminaba a eso de la medianoche para seguir contando la narcopolítica en este país de América Central.
Lunes 4 de marzo de 2024. Así empieza la anotación de esa mañana en la libreta de apuntes periodísticos, hechos en la sala liderada por el juez Kevin Castell, parecido a un abuelo estricto.
El defensor del expresidente hondureño enjuiciado por tráfico de drogas, Renato Stabile, sonrió y habló con Juan Orlando Hernández, dice el siguiente apunte.
Juicio en Nueva York
“Sin la prestancia y el poder de siempre, el oficial de policía entró como una persona en ruinas”, anoté a continuación cuando trajeron al ex comisario de la Policía Nacional de la Promoción número 15, Guillermo Mejía Vargas. Irradia melancolía. Hubo momentos en que se miraba triste, dice la libreta.
Esa mañana el juez Castell bromeó algo en inglés con el jurado.
Mejía Vargas —identificado como el testigo Geovanny— tragó grueso. Sería comisionado si lo reintegran y en unos meses podría ser ascendido a general todo es cosa de voluntad política. No es una broma.
Aunque es injusto generalizar, era impensable que la promoción de Mejía Vargas de donde salió su compañero Mauricio Hernández Pineda, y otros condenados por tráfico de drogas en Nueva York, pudiera llegar a monopolizar la policía de Honduras. Pero eso es lo que está pasando. Y acá estamos otra vez, revisando apuntes, evidencias, grabaciones para documentar la historia que vuelve con los mismos matices y actores.
A estas alturas del juicio, al general Julián Pacheco Tinoco —ex ministro de Seguridad— lo habían mencionado durante toda una semana en la Corte del Distrito Sur de Nueva York por sus presuntos vínculos con el tráfico de drogas.
Una demanda insólita
Mejía Vargas declaró en juicio que presentó una demanda por despido injusto de la Policía Nacional de Honduras porque “nunca me tenían que haber despedido sin sentencia de un juez. Me despidieron de una manera ilegal”. Sostuvo que su despido solo procedía si hubiera sido vencido en casación de la Corte Suprema de Justicia de Honduras.
—¿Está peleando su pensión?, le cuestionó la defensa del enjuiciado.
—“Claro, es un derecho laboral que me gané trabajando cerca de 26 años” —respondió.
Era el segundo día de testimonio de Mejía Vargas. Los alguaciles lo habían traído por primera vez, el 1 de marzo. Vestía un traje gris carcelario. Llevaba siete años de estar en prisión desde que se entregó a la justicia de Estados Unidos. Fue liberado en julio de 2021.
—¿Traficó droga siendo oficial de policía? —le preguntó la fiscalía.
—Sí, respondió.
¿Mauricio Hernández Pineda, Juan Manuel Ávila Meza (oficiales de la 15 promoción) son solo algunos con los que trabajó?
—Sí, respondió.
Protegìan la cocaína
Mejía Vargas declaró que con la ventaja de ser oficial de policía protegía cargamentos y daban seguridad a cargamentos de cocaína. Proporcionaba información sobre retenes policiales, operativos a nivel nacional. En ese tiempo, habìa bandas como la de Los Grillos que se dedicaban a robar la cocaìna mientras la MS-13 junto a la Policìa la protegìan, según los testigos que declararon en el juicio de JOH.
“Escoltábamos con otros oficiales de Policía, con otras personas desde su ruta de origen al destino que llevábamos”. “Salíamos desde el departamento de Atlántida, recorríamos la carretera por tierra, carretera principal de Tela-San Pedro Sula-Santa Bárbara y luego a Copán, generalmente a El Paraíso (Tierra de Alexander Ardón)”.
“Usaban armas nueve milímetros, M-16 y Galil, AR-15”.
Mejía Vargas señaló que fue contratado para buscar a personas que le dieran muerte al fiscal Orlan Chávez.
Mejía Vargas expuso que se alió con personas como Víctor Hugo Díaz Morales, Rubén Mejía, Juan Antonio Hernández Alvarado y Mauricio Hernández Pineda.
—¿Cuándo dice Mauricio Hernández Pineda era familiar de él, a quién se refiere? —le preguntó la Fiscalía.
—Primo de Tony Hernández y de Juan Orlando Hernández, declaró Mejía Vargas. Contó que desde la academia se volvieron muy amigos porque eran de la misma promoción.
Su compañero de la policía le dijo que “trabajaba para El Rojo, pero que estábamos siendo respaldados por Tony Hernández que era parte de las organizaciones con que trabajaba en ese momento”.
—¿Surgió el nombre de Juan Orlando? —le preguntó la Fiscalía.
—Sí, respondió.
—¿Qué le dijo sobre Juan Orlando?
—Que Tony y Juan Orlando estaban protegiendo que estábamos respaldados por ellos.
Otros de los hombres de confianza de Pacheco Tinoco fueron el general, Tulio Romero Palacios y Willy Oseguera, ambos testificaron a favor del ex presidente en Nueva York.
* * *
26 generales

Todo esto cobra relevancia y actualidad por las decisiones adoptadas unas horas antes de que se cumpliera el cuarto aniversario de captura de Juan Orlando Hernández.
Desde el 13 de febrero, fuentes oficiales informaron a Reporteros de Investigación que tres ex directores del Directorio Estratégico de la Policía Nacional, llegan a las 8 de la mañana a firmar y también a las 4:00 de la tarde. Es una situación que ellos, acostumbrados a tener poder, consideran humillante.
Es una coyuntura muy parecida a las represalias que tomaba el ex director de la Policía, Juan Carlos Bonilla, condenado por tráfico de drogas en Nueva York. Ligado al clan Hernández Alvarado.
A los 11 generales de la 13 promoción, que ya gobernó y que eran señalados por enviar a puestos administrativos o por purgar o “marginar” a oficiales, ahora no solo están siendo marginados sino enviados a su casa y les advirtieron que no habrá sueldos.
El 14 de febrero Día del Amor y la Amistad, a las 9 de la mañana reunieron a 15 generales de policía de la 14, 15, 16 y 17 promoción.
La reunión fue en el salón del primer piso del edificio general, fue liderada por el ministro Gerson Velásquez.
El ministro les dijo que ya no tienen cabida en la organización. Son 26 generales ascendidos en el gobierno anterior que por una medida política no serán considerados en esta administración del Partido Nacional, les dijeron.
Por ahora, el único general que queda en un puesto de manera nominal es Mario Molina Moncada, un oficial que ha luchado desde la adolescencia para llegar hasta donde está y que fue excluido en los últimos meses de la DIPAMPCO ahora podría ser excluido una vez que el nuevo gobierno ascienda a los comisionados. Pasarán de comisionados a generales. Un hecho que genera avaricia. Así es como se diseña la seguridad en Honduras.
Al mando de la Secretaría de Seguridad quedan un grupito de generales de la promoción 14 que Julián Pacheco ascendió. Los que ascendió el gobierno de Libre y que habían sido marginados en la era de JOH, ahora fueron enviados a su casa.
El nuevo director de la policía, el comisionado Rigoberto Oseguera Mass, tiene el primer lugar en la promoción 15, es un oficial al que no se le conocen cuestionamientos públicos salvo que fue director de inteligencia policial en la era de Pacheco Tinoco.

Es criminólogo, cursa un doctorado en geopolítica. Especialista en inteligencia que pretende impulsar la integridad policial. Quien le conoce, lo describe como un buen oficial, crítico de la gestión anterior. Su visión del poder es que no debe ser acaparado por un solo grupo (es decir por una sola promoción), que se debe impulsar integridad institucional y nuevos liderazgos. La decisión del ministro de las últimas 72 horas, parece contradecirlo.
El ministro de Seguridad, Gerson Velásquez, estuvo hoy en el programa televisivo Frente a Frente hablando de derechos humanos y Seguridad, no anunció nada sobre los 26 generales.
Tampoco informó que los nombramientos anunciados en el video mostrado a continuaciòn quedan en suspenso y que se nombrò a nuevos funcionarios mediante una circular.
En la comparecencia televisiva, estuvo la cúpula policial y dijeron que harán las cosas diferentes, con estrategias innovadores. No aclararon si son nuevas estrategias en comparación con las que ellos mismos lideraban cuando gobernaron la seguridad con Juan Orlando Hernández o en comparación con la gestión anterior.
Una historia de injusticia
El primer director interino de la Policía Nacional que anunció el actual ministro de Seguridad, fue su compañero de promoción, el general Miguel Pérez Suazo. Mientras otros protegían cargamentos de drogas y el poder de Juan Orlando, Pérez Suazo trabajaba.
Su nombramiento fue tan corto como humillante.
Pérez Suazo parece estar marcado. Su principal error fue cumplir la ley y ejecutar la orden de captura contra el ex presidente Juan Orlando Hernández.
Fue uno de los lideres tácticos que participó en la captura del exmandatario del Partido Nacional, detuvo a extraditables del Partido Liberal, desarticuló el narco laboratorio de la Iguala, vinculada a Juan Antonio Hernández.
Eso marcó su hoja de vida y pesó más que sus puestos de liderazgo operativo, a pesar de haber integrado el directorio que dejó el país con las tasas más bajas de homicidios desde los noventa.
Especialista Táctico Bortac, entrenado en operaciones de alto riesgo como rescate de rehenes, disturbios civiles y despliegues tácticos en crisis nacionales, entrenado por la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos de América con excelencia académica del 4to curso de Policía de Fronteras, experto en negociación de rehenes, capacitado en el XIV curso de la academia del FBI en Quantico Virginia (EE.UU.).
Su carrera empezó en los noventa. Entre 2013 y 2021 ocupó puestos como jefe departamental. Es descrito como un buen oficial operativo, pero en la policía es cíclico, la ley llega hasta donde permite el poder.
Captura institucional
Autores como Levitsky & Ziblatt (How Democracies Die), Fukuyama, O’Donnell hablan de captura institucional como un concepto que alude a que los actores políticos pueden alterar la legalidad de las instituciones que pueden investigarles o las utilizan contra la oposición.
También se habla de cómo cuando los funcionarios que aplican la ley contra el poder pierden carrera después, son víctimas de persecución.
No es la primera vez que esto pasa en la Policía Nacional, en 2016 se impulsó bajo la falsa bandera de la depuración, la expulsión de más de seis mil policías y 200 oficiales mientras los policías que protegían cargamentos de cocaína fueron protegidos.
Lo dijo la Corte
“Hernández ratificó selectivamente las extradiciones, ejerciendo su poder ejecutivo para apoyar las extradiciones a Estados Unidos de ciertos narcotraficantes que amenazaban su control del poder y prometiendo a quienes le pagaran y siguieran sus instrucciones que permanecerían en Honduras”.
“Además, Hernández y sus cómplices abusaron de las instituciones hondureñas, como la Policía Nacional de Honduras y el Ejército de Honduras, para proteger y expandir su conspiración. Entre otras cosas, los miembros de la conspiración utilizaron agentes de la Policía Nacional de Honduras fuertemente armados para proteger sus cargamentos de cocaína en tránsito por Honduras. Los miembros de la conspiración también recurrieron a la violencia y al asesinato para proteger y hacer crecer su empresa de narcotráfico, atacando y asesinando a traficantes rivales y a aquellos que amenazaban su control sobre el comercio de cocaína hondureña”.
Carreras acabadas por cumplir la ley
De esta forma, la carrera de varios oficiales de la Policía Nacional ha ido quedando pulverizada y sus familias han sufrido.
Hay historias ocultas de detectives destituidos por investigar crímenes de periodistas y encontrar que fue ordenada por un político, pero no quieren que sus historias trasciendan más allá de la anécdota.
Entre miles de injusticia, los casos más conocidos son los de oficiales de la cúpula por cumplir la ley como María Luisa Borjas al inicio del siglo, sacada de la policía luego de investigar al Tigre Bonilla por supuestas ejecuciones sumarias.
Otro caso es la doble destitución del general Ramón Sabillón. Destituido por Juan Orlando Hernández tras capturar y salvar la vida de los Valle Valle.
Fue el único destituido en 2023 por el gobierno de Libre luego de una masacre carcelaria mientras buscaba evidencias contra Carlos Zelaya.
Leandro Osorio expulsado de la Policía después de desarticular un narcolaboratorio en La Iguala, Lempira. Los 26 generales, hoy enviados a casa tienen experiencia en inteligencia, seguridad, pero participaron en la ejecución de la orden de captura del expresidente.
El caso de Leandro Osorio

Con una pintura hondureña en la pared como fondo, la reunión con el general Osorio ocurrió antes de que se conociera quien lideraría la Seguridad. Para él, en aquel momento tanto Oseguera Mass como Pèrez Suazo tenían un buen perfil de liderazgo policial.
—General, ¿y cómo irán a quedar los policías que haciendo su trabajo capturaron, investigaron, allanaron lugares que incriminaban a Juan Orlando Hernández ahora que se le ha dado un indulto a él? —le preguntamos esa tarde.
—Bueno, mire, lo han indultado, a Juan Orlando Hernández lo indultaron. Hay que respetar, esa es una facultad que tiene el presidente de los Estados Unidos de indultar a cualquiera persona allá en Estados Unidos, pero eso no significa que haya borrado su delito. Hay delitos que los cometió en nuestro país y esperemos que se tomen las acciones también.
Juan Orlando es un tipo que creo que no se le va a olvidar nada, pues y me imagino que son asignaciones pendientes que tiene para tratar de desquitarse de todas las acciones que hicieron contra él en el 2022.
Yo considero que ojalá que el gobierno no permita que se den acciones para que haya una persecución contra policías que hicieron su trabajo, por hacer su trabajo, pudieran ser dañados, tanto la imagen o fueran sacados de la institución policial por mediación de Juan Orlando Hernández.
En mi caso yo tengo denuncias en el Comisionado de Derechos Humanos que cualquier cosa que me pase a mí, es responsabilizando a Juan Orlando Hernández, a Pacheco Tinoco y a Díaz Zelaya, que eran los que los que mandaban ese tiempo porque ellos eran los que rectoraban la seguridad en el país.
Sabemos la personalidad de Juan Hernández de que una persona bien peligrosa y vengativa y yo espero a que como dicen no se meta con nosotros, no tenga esa enemistad con nosotros por el trabajo que nosotros hicimos en ese momento.
—¿Creen que vuelva al país él se está mostrando como un líder mesiánico que viene a reconstruir la ciudad?
—No, sin ninguna duda. Él supuestamente para el pueblo hondureño, la mayoría que simpatiza con él eh cree que viene redimido, cree que es otro Juan Orlando Hernández, pero sabemos que eso al menos a mí no voy a pensar que viene redimido, sino que viene con una venganza para todas las personas que le hicieron daño o las personas que obstaculizaron para que él pudiera seguir en el país y las personas que lo detuvimos o que lo detuvieron.
Ojalá que el gobierno nos dé el apoyo a todos los oficiales de policía que estuvimos trabajando en la lucha frontal contra el delito, sobre todo en contra el narcotráfico para evitar que puedan ser dañadas nuestra persona y nuestra familia.
Era 2 de febrero, la tarde que hablamos con Osorio, 14 días después, parece que la petición de Osorio no tiene respuesta. Más bien, ya hay condiciones para que Juan Orlando Hernández, pueda volver al país con seguridad.
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