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“No vengo a pedir, vengo a exigir justicia”: madre de Keyla Martínez: De esta manera arrancó la repetición del juicio por el homicidio contra Keyla Martínez.
Unas horas después del crimen, llegó a la posta el comisionado de policía, Alex Roberto Villanueva Meza (Ex director de investigación criminal de Honduras) porque el médico que iba con la joven era su familiar.
La Fiscalía dijo que el policía imputado entró a la celda, se ve en las cámaras su recorrido y hay un testigo protegido que habla de los hechos.
Redacción: Melissa Hernández | Fotografía: César Fuentes
Siguatepeque, Honduras | Reporteros de Investigación. Las 8:15 a.m. del martes 4 de agosto del 2026 en el Tribunal de Sentencias de Siguatepeque. La sala está llena y afuera hay pancartas y mensajes.
La foto de una joven estudiante de enfermería está entre las manos de una mujer de 50 años de edad con los ojos tristes y llenos de lágrimas, pero su temple es firme. Es Norma Rodríguez, la madre de Keyla Patricia Martínez Rodríguez.
Después de cinco años y tres meses de buscar justicia, se repite el juicio por el crimen contra su hija, ocurrido bajo custodia del Estado. A Keyla la mataron en el interior de una celda policial. La defensa del único policía desgarbado, delgado y con los hombros caídos, de bajo rango, que está encausado, dice que ella se suicidó. Pese a su aspecto sencillo, tiene un equipo de abogados entre los que se ve a la exalta funcionaria del Ministerio Público, Danelia Ferrera.
El oficial de alto rango que estaba a cargo de la unidad departamental de policía solo compareció en calidad de testigo de la parte acusadora, el comisionado Melvin Alexander Alvarenga Deras.
Antes de concluir toda la evacuación de pruebas del juicio que seguirá hasta septiembre, Norma Rodríguez fue escuchada por el Tribunal de Sentencias porque no se sabe si tendrá que salir del país pues mientras busca justicia vive fuera de Honduras.

“Mi nombre es Norma Rodríguez, soy la madre de Keyla, asesinada dentro de una posta policial por miembros de la Policía Nacional de Honduras. Quiero decirles que Keyla era una joven llena de metas que ayudaba a la comunidad, brindándoles apoyo iba a sus casas a curar enfermos, a atender partos. Era una enfermera muy dedicada a su profesión y el hecho de que a ella le gustara divertirse, no le daba derecho a quitarle la vida porque ¿quién de joven no sale a una fiesta? ¿A quién no le gusta divertirse?, entonces eso no es motivo para que a mi hija me la hayan detenido y le hayan quitado la vida. Le pido a los honorables jueces que actúen con transparencia que se acuerden de los pies descalzos”.
“Este juicio no debería estarse repitiendo, desde un principio se sabe que le arrebataron la vida cobardemente, que el juicio se decida con transparencia y ética profesional”, clamó la madre.
La herida permanece abierta
Todos los que estaban esa mañana en Siguatepeque dijeron que en La Esperanza, Intibucá, una ciudad gélida de Honduras, recuerdan aquel 7 de febrero de 2021.
Keyla, de 26 años de edad, estudiante de enfermería, fue detenida con un amigo, acusada de violar un toque de queda, decretado durante la pandemia de Covid 19. Un toque de queda denunciado en aquel momento como ilegitimo y un mecanismo de censura social.
La policía sostuvo que la joven se suicidó en las rejas de las celda, con un suéter que llevaba. La autopsia dijo otra cosa: asfixia mecánica por sofocación. Eso quiere decir que algo obstruyó sus vías respiratorias y no podía entrar aire en sus pulmones, de acuerdo con la explicación resumida del perito forense.
La joven estaba en la celda de la UDEP-10 y quien la custodiaba era Jarol Rolando Perdomo Sarmiento.
El primer juicio terminó en septiembre del 2023. Jarol fue condenado a cinco años por homicidio imprudente por omisión. Lo absolvieron de homicidio.
“Una burla’’, dijo la familia. “El Estado mató a mi hija’’, gritó Norma Rodríguez durante años frente a la Corte Suprema de Justicia.
La orden de repetición del juicio
En enero de 2026, la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia le dio la razón y anuló la condena inicial. Sentenció que hubo fallas y arbitrariedades y que el debido proceso se rompió. Ordenó repetición con nuevos jueces. Desde cero.
El Ministerio Público entró con cajas de pruebas, peritajes, documentos, testigos. La portavoz Clara López lo confirmó. El magistrado Walter Miranda dejó la puerta abierta a recalificar el caso a femicidio, era lo que la fiscalía pidió desde el inicio.
Perdomo llegó. No esposado. Con medidas cautelares sustitutivas de prisión, eso provocó malestar y gritos de “¡asesino!” que se escucharon por todo el palacio de justicia.
Entre el expediente y el dolor
Proyectaron fotos de la celda. Había un silencio profundo. Solo se escuchaban los sollozos de doña Norma. En un receso doña Norma dijo: “la muerte de mi hija sigue en la impunidad. Mientras tenga vida voy a exigir que paguen todos los que estuvieron esa noche en la celda. No quiero cinco años, quiero justicia’’.
La acusación privada a cargo de la abogada Jenny Almendarez aseguró que: “No fue imprudencia, fue femicidio”.
El Ministerio Público y la acusación privada, que representa a la familia de Keyla Patricia Martínez, viene con una tesis clara y sin rodeos: No fue un descuido. Fue un femicidio.
El MP: reconstruir la noche del 7 de febrero del 2021
Desde el inicio de la repetición del juicio, los fiscales han ido pieza por pieza. Su objetivo: desmontar la versión de suicidio que dio la Policía Nacional en 2021 y la condena de “homicidio imprudente’’.
Día 2 del juicio por Keyla Martínez: el MP inició a reconstruir la noche del 6 de febrero del 2021 y la madrugada del 7
Siendo las 9:00 a.m y la sala del Tribunal de Sentencia vuelve a llenarse. Es el segundo día de la repetición del juicio por Keyla Martínez, el ambiente es distinto pues ya no hay discurso de apertura. Toca presentar las pruebas.
Norma Rodríguez llegó temprano con la foto de su hija, mientras Jarol Perdomo escuchaba en silencio desde el banquillo de los acusados.
El MP: va pieza por pieza
El Ministerio Público tomó la palabra para empezar a reconstruir la noche del 6 de febrero del 2021 en la UDEP- 10 de la Esperanza.
Su objetivo fue claro desde el inicio: desmontar la versión de suicidio que dio la Policía Nacional en 2021 y con esto la condena por homicidio imprudente que dictó el primer tribunal en 2023.
Los fiscales presentaron los primeros documentos y registros oficiales:
-Bitácora de ingreso de Keyla y su acompañante de la posta policial.
-Acta de hallazgo del cuerpo en la celda.
-Cadena de custodia de la evidencia esa madrugada.
Con cada lectura, el Ministerio Público buscó establecer tiempos, responsables de turno y quienes tuvieron acceso a cada celda entre las 10:00 p.m del 6 de febrero hasta las 4:00 a.m del 7 de febrero del 2021.
La acusación privada: “No fue imprudencia”
La abogada Jenny Almendarez, que representa a la familia, intervino para reforzar la tesis.
“No fue imprudencia, fue femicidio’’, dijo ante el tribunal. Argumentó que Keyla murió bajo custodia del Estado y por eso, se debe de calificar el delito como femicidio tal y como lo pide el Ministerio Público.
Día 3 de la repetición del juicio
“Vi lo que pasó en la celda’’. Un testigo protegido declara en la repetición del juicio por Keyla Martínez
La sala 2 del Tribunal de Sentencia se vació. Solo se quedaron jueces, fiscales, defensores y prensa acreditada. Eran las 10:40 a.m. del miércoles 6 de agosto del 2026.
Declaración de un testigo protegido

Afuera de la sala, Norma Rodríguez, la madre de Keyla, abrazaba una foto de su hija. Adentro, las cámaras se apagaron y un aparato, como confesionario, cubrió el rostro y la identidad del declarante. Solo se escuchaba su voz, distorsionada por un modulador.
El testimonio que detuvo el aire
El testigo, cuya identidad se reserva por seguridad, aseguró haber estado en la UDEP-10 de La Esperanza la noche del 7 de febrero del 2021. Según el relato ante el tribunal, vio el momento en que el ex policía Jarol Rolando Perdomo Sarmiento ingresó solo a la celda donde se encontraba Keyla.
“No escuche gritos. Solo silencio y luego movimiento’’, dijo. El MP le preguntó directamente si vio la agresión. El testigo respondió que vio a Perdomo salir de la celda, “nervioso’’, minutos después y que después se activó el protocolo.
La defensa intentó desacreditarlo: le recordó contradicciones en declaraciones previas de 2021. El testigo insistió, “tenía miedo por eso no hablé antes. Hoy lo hago por Keyla y por mi familia.’’
Después de 40 minutos, la sala se rompió por el sonido de las hojas y, también, el llanto contenido de doña Norma Rodríguez, que seguía el testigo por circuito cerrado desde la otra sala.
La importancia de este testigo
El primer juicio de 2023 se cayó en parte por la falta de testigos directos. La fiscalía y la acusación privada pidieron su protección ante la CSJ al ordenar la repetición del juicio.
Para el Ministerio Público, este testigo refuerza la tesis de femicidio y desmonta la versión inicial de suicidio que dio la Policía Nacional esa madrugada. Para la defensa, es un relato tardío y contaminado.
En la sentencia de la Corte Suprema, el magistrado Walter Miranda Sabio le había pedido al testigo precisar horarios, posiciones y quienes más estaban en el pasillo. No dio nombres. Citó temor a represalias.
Afuera gritos de exigencia de justicia y adentro silencio
Cuando terminó la declaración, Norma salió y dijo a medios de comunicación: “Por fin alguien tuvo el valor de hablar. Ahora que los jueces hagan lo que la ley manda”.
Norma Rodríguez ha recibido acompañamiento de algunas organizaciones feministas que llegaron al tribunal con velas y pancartas. Mientras la defensa de Perdomo evitó dar declaraciones.
Día 4: El médico forense Darwin Pineda desmonta el suicidio en el juicio por Keyla Martínez
Para el jueves 7 de agosto del 2026, a las 10:15 a.m., la sala del Tribunal de Sentencias guardó silencio. No por protocolo sino por el peso de lo que se iba a decir.
Era el día 4 de la repetición del juicio por Keyla Martínez. Tocaba declarar al médico forense que practicó la autopsia en febrero del 2021.
‘‘La causa de la muerte: asfixia mecánica por sofocación”
Con bata blanca y expedienté en mano, el forense se sentó frente al tribunal. Durante casi una hora explicó hallazgos, fotografías y dictamen.
Fue contundente: Keyla no murió por auto asfixia. El cadáver fue movido, segun demuestran las livideces dorsales modificables, encontradas en el peritaje.
Con el examen físico se determinó que tenía lesiones en mucosa oral (boca). Estas lesiones fueron examinadas por el personal de Odontología Forense y encontraron que ocurrieron antes de su muerte. Su via aérea fue obstruida y por eso se le ocasionaron lesiones en los labios por la huella que dejan los dientes al ser presionados con la boca.
En el lado izquierdo del cuello tenía una equimosis (moretón). El cuello fue analizado en diferentes capas y encontraron lesiones en músculos izquierdo y derecho. Los médicos precisaron el punto donde estaban las lesiones. Histopatología determinó que estas lesiones en el cuello ocurrieron cuando ella estaba viva. Los pulmones sufrieron un edema y hemorragia; en el cerebro tenía una hipoxia cerebral. Eso quiere decir que falleció porque se le privó de oxigeno y eso ocasionó lesiones a nivel cerebral y pulmonar.
Al examinar su sangre y orina encontraron que la joven había consumido alcohol.
En el video se observa a Jarol Rolando Perdomo caminando solo por el pasillo a las 2:38 a. m. También se identifican las veces en que Jarol se trasladaba entre los baños y la celda donde se encontraba Keyla.
“Las lesiones en el cuello y en la región facial no son compatibles con suicidio. Corresponden a asfixia mecánica por sofocación ejercida por un tercero”, declaró.
En la pantalla se proyectaron imágenes de la autopsia. Norma Rodríguez cerró sus ojos. Mientras la abogada Jenny Almendarez, tomaba nota sin levantar la mirada.
La acusación: “Esto confirma nuestra tesis’’
Al terminar el interrogatorio, el Ministerio y la acusación privada coincidieron: el dictamen desmonta la versión inicial de la Policía y refuerza la acusación de femicidio.
“No fue imprudencia, fue femicidio’’, reiteró la abogada Jenny Almendarez.
“Tenemos una persona muerta bajo custodia del Estado, con signos de violencia que no se pudo hacer ella misma”.
Para los fiscales, esta prueba pericial es la pieza clave para demostrar que la muerte ocurrió dentro de la celda de la UDEP-10 de la Esperanza y que hubo acción directa.
En varias oportunidades, la defensa pidió al Tribunal que llamara al orden a la acusadora privada.
La defensa: Cuestionar la cadena de custodia
El abogado de Jarol Perdomo intentó debilitar el peritaje. Preguntó por la cadena de custodia, por el tiempo que estuvo el cuerpo sin refrigeración y por la manipulación de la escena de la madrugada del 7 de febrero del 2021.
El médico forense respondió que firmó el dictamen con base en lo recibido y las lesiones son claras, independientemente del manejo anterior.
Perdomo, escucho con los brazos cruzados.
El ambiente afuera de la sala
Cuando terminó la audiencia, algunos defensores de derechos humanos y amistades de Norma Rodríguez esperaban con pancartas con mensajes como “Justicia para Keyla’’.
“Hoy la ciencia hablo”, dijo una compañera de Keyla. “Ahora que hable la justicia’’.
Día 5: El perito del Ministerio Público Eddy Fabricio García dice que las imágenes no respaldan la versión de suicidio en el caso de Keyla Martínez
El Tribunal de Sentencia apagó las luces y encendió una pantalla.
Esta vez no declaró un médico ni un policía. Declaró el perito en criminalística y análisis de video del Ministerio Público, Eddy Fabricio García. Su trabajo consistió en revisar, fotograma, por fotograma, los videos de seguridad de la UDEP-10 de La Esperanza, correspondientes a la noche del 7 de febrero de 2021.
Hay un vacío de 18 minutos sin registro
Explicó que en las cámaras del pasillo que conduce a las celdas hay un vacío de 18 minutos entre las 2:42 a. m. y las 3:00 a. m. Ese es precisamente el lapso en el que fue encontrado el cuerpo sin vida de Keyla Martínez.
“Técnicamente, el sistema no presenta falla. La ausencia de grabaciones corresponde a un borrado manual o a que las cámaras fueron desactivadas”, declaró.
Las imágenes mostraron a un grupo de, por lo menos, siete policías cargando algo que se distinguía como un cuerpo desplomado. Entre este grupo se identificó a dos mujeres.
Durante el interrogatorio, el testigo dejó claro que, pese a la baja resolución de las imágenes, pudo identificar a Jarol Perdomo por la contextura de su cuerpo y porque cojeaba de una pierna. Agregó que observaron y analizaron las imágenes en numerosas ocasiones antes de elaborar el informe.
Irregularidades
Justo en el momento en que se exhibían las imágenes en las que se identifica a un grupo de policías cargando un cuerpo desplomado, se fue la energía eléctrica. La situación provocó un receso forzado y fue entonces cuando Norma Rodríguez rompió en llanto y denunció múltiples irregularidades en el proceso.
“Lo siguen defendiendo, cubren a un asesino”, declaró.
“Solo este día se ha ido el internet más de tres ocasiones y la transmisión en vivo no puede mostrar el juicio completo. Es como las elecciones de Honduras: se va la luz en el momento más importante. Además, ¿quién paga los abogados de un policía de escala básica?”, manifestó la madre de Keyla Martínez.
La acusación
Para el Ministerio Público y la acusación privada, el análisis del video es una pieza clave.
“No hay suicidio que pueda ocultar 18 minutos de apagón”, manifestó la abogada Jenny Almendárez.
“Lo que tenemos es manipulación de evidencia y eso confirma nuestra tesis: no fue imprudencia, fue femicidio”.
El Ministerio Público utilizó el peritaje para sostener que hubo una acción dentro de la celda y un posterior intento de encubrimiento. Solicitaron que el informe fuera incorporado como prueba de alteración de la escena.
La defensa
El abogado de Perdomo contraatacó con un peritaje que busca deslegitimar lo expuesto en el video, tomando como punto de partida la baja calidad del material. De igual manera, cuestionó la cadena de custodia del disco duro. Eso quiere decir la legalidad con que se recolectó y se resguardó la evidencia.
La acusación recusó al perito presentado por la defensa y sustentó su recusación; sin embargo, esta fue denegada por el tribunal.
Norma Rodríguez estuvo acompañada únicamente por María Angélica Milla, de la organización 100+ Mujeres, y representantes del CONADEH.
Al intentar verificar los nombres de los profesionales del derecho que defienden a Jarol Perdomo, no se registran datos y llama la atención la forma en la que intentan mantenerse con un perfil bajo.
Por otra parte, el tribunal determinó que para el próximo 10 de septiembre se llevarán a cabo la reconstrucción de los hechos en la celda de la UDEP-10 de La Esperanza.
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