Espionaje de prensa internacional

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Tegucigalpa, Honduras | Reporteros de Investigación

El objetivo sale a trotar cerca del conjunto residencial en Mirandela, Calle 188…El objetivo pasó los controles de registro, se dirigió a la sala de espera número nueve en donde inmediatamente llamaron a abordar el vuelo con destino a San José de Costa Rica donde realizó conexión a Tegucigalpa (Honduras), se mantuvo el control mientras realizaba el ingreso al avión, allí personal propia (Sic) procedió a realizar labor de inteligencia dentro del avión momento el cuál se aprovechó para realizar la operación de sabotaje.

Esa descripción hace referencia al periodista sueco, Dick Emanuelsson, según consta en un expediente obtenido por él mismo. La vigilancia fue hecha por el Departamento Administrativo de Seguridad, DAS y el grupo ilegal G3 de Colombia, según el periodista sueco.

Otro de los informes cita: “En el interior de avión vuelo 690 del Grupo Taca, el 15 de junio de 2005, con destino a San José de Costa Rica, se detectó en su equipaje un computador, procediendo a ubicarle momentáneamente un imán, con el fin de borrar su memoria”.

Desde 2006, el corresponsal internacional con experiencia de cobertura de conflictos en toda América Latina, también se radica en Honduras.

Aunque el periodista fue espiado y perseguido por el gobierno colombiano de Álvaro Uribe, debido a la influencia de este expresidente, en Honduras, el sindicato de periodistas suecos (SJF), la canciller y sus colegas en Suecia temen que puede correr riesgos también acá y desde 2017 acudieron al gobierno hondureño, a través de la embajada en Estocolmo, para solicitar protección del corresponsal Emanuelsson.

Después que la canciller sueca, Margot Wallström, manifestó su preocupación por este caso, el 7 diciembre de 2017, el Mecanismo de Protección le otorgó medidas mediante un procedimiento ordinario, tanto a Emanuelson como a su esposa y compañera de trabajo, la comunicadora Miriam Huezo.

Y el 1 de marzo de 2018, ambos comparecieron ante el Consejo del Mecanismo. Según consta en un acta del Mecanismo, el periodista le dijo a las autoridades estatales hondureñas que “le preocupa que en cierta ocasión le hayan abordado en el aeropuerto de El Salvador, el 25 de abril de 2017, cuando este viajaba hasta Colombia, preocupándole el hecho de que exista cooperación entre todas las agencias de investigación”.

Por su parte, el periodista sostuvo que en realidad ese día, le dijo a las autoridades estatales hondureñas «que le preocupa que en cierta ocasión le hayan abordado tres agentes civiles de la policía de inteligencia salvadoreña y que él sospecha que trabajan en realidad al servicio de la CIA, preocupándole el hecho de que exista cooperación entre todas las agencias de investigación». Las maletas de Emanuelsson y Herrera demoraron cinco días en llegar a Bogotá, según su testimonio.

A final del mes de julio de 2012, en el regreso del Foro de Sao Paulo en Caracas, fueron llevados a una oficina en el aeropuerto de San José de Costa Rica donde fueron interrogados por cinco agentes del DIS, Costa Rica y con toda seguridad agentes del DAS (Colombia) y de EEUU.

En la sesión del 7 diciembre de 2017, el Mecanismo de Protección decidió, entre otras medidas, la instalación de cámaras en su residencia.

Pero el 20 de noviembre de 2018, a un año del aniversario del supuesto fraude electoral, la Unidad de Implementación y Seguimiento de la Dirección del Sistema de Protección les notificó que les desinstalarían las cámaras de seguridad. En la vivienda de los periodistas solo quedaron los huecos, al mismo tiempo les suspendieron las medidas de protección.

El caso del periodista sueco no es aislado, además del espionaje físico, en diferentes espacios, la prensa denuncia que creen que hay monitoreo a sus llamadas y ataques electrónicos, sin embargo, no agotan los procedimientos de denuncia.

Riesgo de corresponsales

Un grupo de corresponsales internacionales que viven en Honduras habrían sido amenazados con que les espiarán para conocer sobre sus vidas, confirmaron tres fuentes de prensa que solicitaron el anonimato porque decidieron que por ahora no harán una denuncia pública.

Las fuentes coincidieron en que hubo una reunión de alto nivel para investigar a las y los corresponsales internacionales para encontrar puntos débiles en sus vidas y poder controlarlos en virtud que son un reducido grupo de periodistas insobornables.

A este hecho se suman las denuncias de adquisición de software sofisticado por el gobierno hondureño, hasta ahora no hay evidencia pública de lo que el gobierno está haciendo con la vida privada de las personas, sobre todo de la prensa que se encarga de buscar, consultar y difundir información sin control estatal.

El exdirector del Comité por la Libre Expresión (C-Libre), Héctor Becerra, explicó que el Informe de Libertad de Expresión de 2014 se llamó Ni Perseguidos ni vigilados, se abordó este tema partiendo de las revelaciones de Julián Assange en su página Wikileaks.

Estas investigaciones se referían a la vigilancia que hacía el gobierno de Estados Unidos y pensamos en las repercusiones que eso tenía para otros países.

La idea fue vincular la vigilancia electrónica no solo para periodistas sino para los ciudadanos.

“Hay gobiernos de Honduras que han comprado Software que permiten la vigilancia y el control de diferentes tipos de personas”, de periodistas que hacen un trabajo que pone en tela de juicio a los servidores públicos o también ocurre contra opositores políticos.

También el espionaje implica que se monitorean los ordenadores y se sustrae información, por ejemplo, apuntó.

De manera que a la protesta pública con infiltración, intimidación, bombardeos y asesinatos selectivos de un grupo con un pensamiento específico, revelados en los tres reportajes anteriores, se suma también, el espionaje.

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